
El avance de la inteligencia artificial prosigue a niveles tan vertiginosos que se hace realmente difícil tomar dimensión de sus efectos sobre la sociedad. Un punto del que se habla mucho, la mayoría de las veces con grandilocuencia y sin medirse, es sobre el impacto que la tecnología tendrá sobre los puestos de trabajo. Pero de lo que no siempre se habla con responsabilidad es sobre cómo afecta a la salud mental de los trabajadores el miedo a que la IA los reemplace.
En los últimos años se publicaron algunos estudios sobre la materia, pero extremadamente limitados o quedaron anticuados con rapidez. Recientemente, dos investigadores han identificado algunos de los efectos que el miedo a la IA provoca sobre los trabajadores y le han dado un nombre: AIRD, acrónimo en inglés de AI replacement dysfunction (Disfunción de reemplazo por la IA).
Los responsables del estudio remarcan que la AIRD aún no es un diagnóstico reconocido clínicamente, pero que puede servir como base para entender mejor los efectos que la inteligencia artificial aplicada al trabajo tiene sobre la salud mental de las personas.
En su estudio, los investigadores hallaron un patrón de síntomas que se repite en los trabajadores que ven con miedo cómo la llegada de la IA a su profesión está teniendo un impacto negativo. Especialmente, cuando se desempeñan en empresas que están llevando a cabo grandes rondas de despidos para automatizar funciones con esta tecnología.
El miedo a la IA y su impacto sobre la salud mental de los trabajadores

El miedo a que los reemplace una IA no se limita a episodios de ansiedad o a casos de depresión en los trabajadores. También abarcan insomnio y estrés en general, resentimiento, pérdida del propósito y pérdida de la identidad laboral. Incluso se han visto casos de paranoia, mientras que otros caen en la negación de la relevancia que la inteligencia artificial tiene sobre su profesión.
Un punto clave del estudio del miedo a la IA y sus efectos sobre la salud mental de los trabajadores, es que todavía hace falta recabar más datos que permitan estipular parámetros más concisos y precisos de la AIRD. Los investigadores quieren establecer las bases para que los profesionales de la salud tengan los recursos necesarios para diagnosticarla y tratarla.
Los autores del trabajo consideran que los efectos del temor a la inteligencia artificial y su impacto sobre lo laboral van a ser distintos de una persona a la otra. Pero también creen que es posible estipular lineamientos para que en el futuro se pueda diagnosticar clínicamente de forma oficial, sin que se superponga con otros problemas de salud mental.
Lo que sin dudas impacta es cómo uno de los expertos ha calificado a los efectos del miedo a la IA en los trabajadores: un desastre invisible. Así lo catalogó el doctor Joseph Thornton, uno de los encargados de investigar la AIRD y sus efectos: "El desplazamiento provocado por la inteligencia artificial es un desastre invisible. Al igual que con otros desastres que afectan la salud mental, las respuestas eficaces deben ir más allá del consultorio médico e incluir el apoyo comunitario y alianzas colaborativas que fomenten la recuperación".
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