Con bajo impacto reaccionan liderazgos partidarios a la “peligrosidad” que, según el presidente Luis Abinader, encerraría el buscador Google si el litoral opositor lo utiliza para hurgar en un pasado que, según él, serviría para recordar “ingratas verdades” que correrían por cuenta de las gestiones gubernamentales que le precedieron, un recurso también disponible para el ciudadano común que puede llegar con notable facilidad al vasto espacio de Internet para no depender totalmente de esbozos periodísticos como el presente restringido por razones de espacio y falible comunicacionalmente aunque se pretenda exponer un contenido equilibrado y al margen de las subjetividades por aquello que sostuvo Ramón de Campoamor de que: “en este mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira”.
