Carta de la semana
Basta de violencia, fuera y dentro del Congreso
Parece mentira que tras casi cien años de fracasar en lo económico, en lo policial, en la educación, y habiendo destruido casi la familia y la cultura del trabajo hoy insistan en ¨pudrirla¨ fuera y dentro del Congreso, como si los argentinos no hubiéramos despertado ya de ese letargo destructivo. El penoso show de las piedras, las bombas molotov, las movilizaciones fuera del Palacio Legislativo y los insultos y las poses exageradas en el recinto son ya una absurda caricatura que inspira repugnancia. Son imágenes que pertenecen a un pasado reciente, y que le han costado a la Argentina pasar de los primeros a los últimos puestos del mundo en todos los rankings de bienestar social. Ya habrá tiempo para discutir si la modernización laboral, si el déficit cero, si la ley antipiquetes, o si la ley de imputabilidad son beneficiosas o están bien aplicadas. Para lo que ya no hay tiempo es para seguir aceptando que los violentos de siempre conviertan nuestras calles, nuestro Congreso o nuestros estadios de fútbol en campos de batalla.
Marcelo Amaral Correa
En extinción
Hemos asistido a otra inolvidable sesión en la Cámara de Diputados, donde se debatía (o se debió debatir) el proyecto de ley de Reforma Laboral. Los diputados de Unión por la Patria no aportaron ni una sola idea, que pudiera mejorar el proyecto; por lo cual no hubo debate. Desde el primer minuto, sabiendo que perdían la votación, se dedicaron a gritar, insultar, amenazar, llegando a agredir a los taquígrafos, desconectado micrófonos para impedir que se levantara la sesión. El espectáculo que ofrecieron en el recinto, el accionar de los “militantes” en la plaza, y un lavado paro general organizado por una CGT que sólo defiende a sus dirigentes, logró que el presidente Javier Milei, esté cada día más cerca de la reelección en 2027. Están desorientados, su patoterismo no sorprende, no asusta. Son una expresión política en vías de extinción.
Gabriel C. Varela
El paro
Tengo 81 años y, desde que tengo uso de razón, he vivido innumerables paros generales de todo tipo, siempre con consecuencias nefastas para el país, pero la perspectiva que me dan los años me permite observar cómo estos paros han ido perdiendo fuerza y sentido. Antes, un paro general tenía como objetivo ejercer presión hacia arriba, sobre el gobierno o la institución correspondiente, y muchas veces lo conseguía. Hoy, en cambio, con un claro sentido de hipocresía, parecen estar destinados a generar respuestas hacia abajo, para calmar a las bases y salvar a los dirigentes mediante una acción que todos saben que no tendrá efecto real. Así, se da la sensación de estar haciendo algo “por el pueblo”, aunque en el fondo se trate de una mera simulación.
Alberto Villamil
DNI 4.435.145
Grabois
He leído el editorial sobre la figura de Juan Grabois. Más allá de las controversias que rodean su actuación pública en la Argentina, surge un interrogante que excede el plano local: ¿cómo se explica la cercanía que este dirigente llegó a tener con el Vaticano?
Si hoy se denuncian serios cuestionamientos sobre su modo de ejercer el liderazgo y calificarlo como “titiritero de la pobreza” resulta legítimo preguntarse si las instancias internacionales que lo recibieron contaron con evaluaciones suficientemente profundas. La pregunta no pretende descalificar, sino invitar a una reflexión sobre cómo se construyen legitimidades morales y sociales en escenarios complejos.
J. Felipe Fliess
DNI 8.608.736
Javier Madanes
En estos días he leído y escuchado en distintos ámbitos -incluidas las redes sociales- duras críticas y descalificaciones hacia Javier Madanes, a raíz del cierre de la empresa Fate S.A.. Como amigo y testigo directo de su trayectoria humana y social, considero necesario aportar una mirada distinta, basada en hechos concretos.
Uno de esos hechos es su compromiso con la educación de los niños y jóvenes más humildes. En plena crisis del año 2002, convencido de que allí se juega el futuro de una sociedad, donó el terreno, financió la construcción y sostiene hasta hoy el funcionamiento de un colegio de jornada completa y gratuito: el Colegio Madre Teresa. Allí asisten más de 1300 alumnos de los barrios más vulnerables de Virreyes, recibiendo una educación de calidad que ha transformado de manera concreta la vida de familias históricamente postergadas. El Madre Teresa fue reconocido recientemente como uno de los diez mejores colegios del mundo. Ese mismo compromiso se expresó en el deporte. En 2003, cuando comenzaba el Virreyes Rugby Club, autorizó que más de 300 chicos de los sectores más humildes de San Fernando pudieran ingresar a la fábrica Fate para entrenar, jugar y formarse en valores. Cientos de jóvenes y sus familias encontraron allí contención y oportunidades. Muchos de aquellos jóvenes, hoy dirigentes y entrenadores, recuerdan que el club “los sacó de la calle” y les abrió un horizonte distinto. Estas iniciativas no fueron hechos aislados. Quienes lo conocemos sabemos que, además de estas obras, ha sostenido de manera constante y silenciosa, y lo sigue haciendo, múltiples acciones solidarias, educativas y sociales. Doy fe también de que desde hace años trabaja para sostener la empresa Fate SA, aun en un contexto industrial cada vez más complejo. Como creyente, estoy convencido de que la dignidad del trabajo y la responsabilidad social no se miden solo por balances o resultados, sino también por el bien sembrado, muchas veces en silencio. Dar testimonio de la verdad, aun cuando no sea cómoda, es también una forma de cuidar el bien común. Desde esa convicción comparto estas palabras, con respeto, con dolor por la situación y con esperanza. Nadie con responsabilidad social puede desear el cierre de una fuente de trabajo ni la pérdida de una empresa construida con esfuerzo familiar a lo largo de generaciones. Por eso, frente a versiones parciales y agravios injustos que circulan sobre su persona, sentí la necesidad de compartir este testimonio, con la convicción de que el debate público merece basarse en una mirada honesta y completa sobre las personas y sus trayectorias.
Presbítero Juan Pablo Jasminoy
DNI 12.164.526
Insólito
Resulta insólito que a los Buses Turísticos que recorren la ciudad de Buenos Aires, y que son controlados por el Ente de Turismo del GCBA, les hayan aplicado en la luneta trasera una publicidad que promociona el vacacionar en Uruguay. “Estas vacaciones, viví más de lo que imaginás, Uruguay sorprende…” es la frase que se lee sobre la foto de una playa. Y claro que es un destino maravilloso y muy tentador, pero la economía bien entendida empieza por casa.
Es increíble que nadie en el gobierno de la ciudad se haya percatado de esta incoherencia; el ente que tiene como principal objetivo promover el turismo local recibe a los turistas invitándolos a vacacionar en otro país, con el agravante de que estamos en temporada estival, donde necesitamos que todo el turismo conozca y consuma no solo en nuestras playas, sino en las infinitas maravillas que tiene para descubrir cada una de nuestras provincias.
¡No imagino los buses de Montevideo promocionando el veranear en Mar del Plata!
Martín Uriburu
DNI 17.856.253
DNI del recién nacido
Los hospitales o sanatorios ya no entregan el DNI al recién nacido, solo la partida de nacimiento. Luego los padres deben sacar un turno a través de Mi Argentina, en el Renaper o uno de sus centros y asistir para realizar la documentación.
El 19 de febrero, recorriendo todos los centros Renaper de CABA o GBA, el turno más cercano es para el 5 de marzo (dentro de 14 días). Luego hay un estimado mínimo de 20 días hasta recibir el DNI físico, si llega en tiempo y forma.
Si los padres de ese niño quieren viajar fuera del país, no tienen documentación para hacerlo durante sus primeros 34 días de vida. Ni hablar si además necesitan hacer un permiso para viajar con uno solo de sus progenitores, o algún otro trámite que requiera el DNI del recién nacido. Somos prisioneros de un sistema ineficiente, vetusto, que atrasa y saca lo peor del ciudadano.
Dolores Gestoso
DNI 17.331.401


