
El relevo de Carles Puigdemont como líder de Junts per Catalunya sigue siendo un tabú en el partido independentista y en su entorno. Lo pudo comprobar Artur Mas la semana pasada, cuando se vio obligado a rectificar en 24 horas unas muy prudentes y respetuosas consideraciones sobre el cambio de liderazgos en la derecha nacionalista realizadas en una entrevista periodística. Para los suyos, Puigdemont es intocable.
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