Sostenía el filósofo-y tantas cosas más- George Steiner (1929-2020), que los cafés son un rasgo característico de Europa. Son un lugar de encuentro abierto a todo el mundo. En ellos se puede hablar, discutir, conspirar, leer la prensa, escribir, ligar, mirar las musarañas o simplemente buscar refugio y combatir la soledad. La historia de Europa no sería la que es sin sus cafés, es decir, sería mucho más pobre, deslucida, aburrida.


