La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la congregación católica tradicionalista fundada por Marcel Lefebvre en 1970 que impugna el Concilio Vaticano II, anunció esta semana que mantiene en pie los planes para ordenar a sus propios obispos en julio. Un desafío en toda regla al papa León XIV que llevó al Vaticano a advertir que en caso de materializarse la consagración de los nuevos prelados incurrirían en un cisma y se rompería la comunión con Roma.
