El sonido me sorprendió viniendo de algo tan pequeño. La cámara capturaba momentos espontáneos sin necesidad de sacar el móvil. No eran perfectas, pero cumplían realmente bien, prometían.
El hardware sigue siendo lo mejor de estas gafas
Sí son ligeramente más gruesas que unas Ray-Ban normales, pero la diferencia es tan sutil que nadie lo nota a menos que busque las cámaras en los laterales.
Vienen en tres estilos:
- Wayfarer (el clásico cuadrado, las que he probado).
- Skyler (más redondeado).
- Y Headliner (algo intermedio).
Seis opciones de color para Wayfarer, siete para Skyler, seis para Headliner. Muchos tipos de lentes: desde transparentes estándar hasta polarizadas o de transición. Y graduadas, si lo necesitas.
Imagen: Xataka, EssilorLuxottica.
La gran mejora respecto a las Gen 1 está en la batería. Las originales prometían cuatro horas de uso, pero rara vez llegaban a eso. Las Gen 2 prometen ocho horas y, aunque tampoco las he alcanzado (porque tiendo a usarlas intensamente: música continua, vídeos en 3K, algún que otro comando de IA), la diferencia es notable.
El modelo que nos envió Meta es el de lentes de transición, que se opacan cuando reciben luz directa. Imagen: Xataka.
El audio también mejora, y eso que ya era sorprendente. Los altavoces de oreja abierta (no son conducción ósea aunque lo parezcan) suenan claros, potentes, con una separación estéreo sorprendente.
Para música casual, podcasts o llamadas, funcionan de maravilla. Eso sí, no hay graves decentes (nunca los hay en este tipo de altavoces) y hay una cierta fuga de sonido a poco que queramos escuchar algo alto. A volumen del 75%, quien tengas cerca podrá identificar sin problemas qué canción estás escuchando. No son para ambientes ruidosos ni para quienes valoran el aislamiento acústico. Pero para caminar por la calle o estar en casa creo que cumplen más que bien.
La cámara también recibe una actualización sustancial. Las Gen 1 grababan en 1080p a 30 fps, las Gen 2 graban en 3K a 30 fps o 1080p a 60 fps. La resolución fotográfica se mantiene en 12 MP (3.024 x 4.032 píxeles), pero los vídeos tienen más detalle, mejor contraste y menos compresión. Para contenido de redes sociales, la diferencia no será abismal, pero se nota. Para creadores de contenido que buscan material POV de calidad, es un salto importante. Y para los que lo que queremos con ellas es generar recuerdos cotidianos, es una mejora de cara al futuro.
El nuevo estuche incluye un anillo LED sobre el cierre magnético para mostrar el estado de carga. Me parece un fantástico ejemplo de integración entre lo digital y lo clásico. Imagen: Xataka.
La cámara no es invisible, pero sí razonablemente discreta. Al menos mucho más que en las Oakley Meta Vanguard. Imagen: Xataka.
Aun así, las limitaciones de siempre persisten. Solo se graba en formato vertical (3:4). No hay opción de foto o vídeo horizontal. No hay zoom, claro. Y encuadrar es cuestión de fe: como no ves lo que estás capturando, cada disparo es una apuesta. La cámara sigue estando en el lateral izquierdo, así que el ángulo nunca es del todo natural. Las nuevas Oakley Meta Vanguard centran la cámara, pero las Ray-Ban no lo han hecho todavía. Bonus: miramos menos recto de lo que creemos, casi siempre he de nivelar la foto a mano porque sale algo torcida.
En situaciones de alto contraste, la cámara subexpone las sombras en exceso. Y de noche, las fotos salen borrosas incluso con luz artificial. No es un problema exclusivo de estas gafas sino que es una limitación del sensor pequeño y la óptica fija, pero conviene tenerlo presente.
En interiores no hacen milagros. Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka.
La verdad es que miramos menos recto de lo que creemos. Imagen: Xataka.
Imagen: Xataka.
El problema es que no son solo eso. Son, supuestamente, unas gafas inteligentes impulsadas por IA. Y ahí es donde la cosa se complica un poco.
Meta AI: el eslabón débil
El problema de Meta AI no es que sea malo per se, es que se siente desconectado, poco natural, torpe. La función de traducción en tiempo real es impresionante cuando funciona, pero necesitas que ambas personas lleven las gafas para una conversación completa, lo cual es poco práctico. Además, el Live AI (que mantiene la cámara encendida continuamente para que la IA analice tu entorno en tiempo real) es una idea brillante sobre el papel, pero en la práctica es más una demo curiosa que una herramienta útil. Y devora batería a una velocidad alarmante.
Sobresaliendo en la patilla, el botón con el que poder hacer fotos y vídeos sin tener que dar voces. Imagen: Xataka.
Porque lo que realmente estoy obteniendo con las Gen 2 es un asistente que toma mi entrada de voz, la convierte en texto, la envía a un modelo de chat, obtiene una respuesta y luego la convierte de nuevo en audio. Todo eso usando reconocimiento de voz y síntesis de habla que están muy por detrás de lo que OpenAI, ElevenLabs o incluso Amazon están ofreciendo ahora mismo.
¿Para quién tienen sentido estas gafas?
- Si eres creador de contenido y necesitas capturar vídeo POV rápido y de calidad, estas gafas son estupendas.
- Si te gusta documentar momentos espontáneos sin sacar el móvil, también. Este de hecho ha sido mi uso favorito y gracia a ello he grabado fantásticos recuerdos que con un móvil no hubiesen sido iguales.
- Si buscas unos altavoces discretos para música y podcasts mientras caminas o haces deporte, perfectas.
- Si quieres unas Ray-Ban con un extra tecnológico sin que se note demasiado, estas son tu opción.
Y luego está el elefante en la habitación: la privacidad. Meta ha cambiado su política de privacidad para que los usuarios en Estados Unidos ya no puedan optar por no almacenar grabaciones de voz en la nube. Las imágenes procesadas para funciones multimodales como Live AI pueden usarse para entrenar modelos de IA. El contenido que compartes en la app puede acabar visible para el mundo si no tienes cuidado. Si algo de esto te incomoda, estas gafas no son para ti. Y yo no estoy aquí para convencerte de lo contrario.
El LED blanco parpadea al grabar, sí, pero no todo el mundo lo nota ni sabe qué significa eso. Y la confianza en que "no estás grabando" es algo que tienes que ganarte cada vez. Estas gafas son estupendas en muchos aspectos, el concepto de gafas inteligentes no tiene ningún problema, pero hay que ir con ojo para no usarlas como un imbécil, incomodar a los demás y quizás generar una situación fea.
El veredicto
A mí no me importa gran cosa porque todavía no tengo mucho que pedir a una IA en unas gafas. Como gafas + auriculares + cámara POV me sirven perfectamente. Pero quien sí pida ese extra no debería llevarse a engaño: esto es el anticipo de algo por llegar.
En Xataka | China llevaba años prometiendo gafas inteligentes. Han empezado a venderlas cuando han descubierto para qué la gente quiere usarlas
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