En una conversación de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, con el director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, el mandatario se emocionó. Preguntado por su madre, Paz la describió como una mujer “aguerrida”, que sacó a dos hijos, “con un carácter complicado”, adelante. Y en el exilio. “Es una mujer extraordinaria, se bancó más de 12 países perdiéndolo todo y sin dejar atrás el compromiso de su lucha por la democracia”, dijo. Paz recordó su infancia junto a su hermano Jaime, entre el humor y la emoción. Exiliados en Chile, acabaron acogidos en la casa de una familia de origen sueco, pero las travesuras de los pequeños Paz les dejaron en la calle.
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