Todos los aficionados que disfrutamos de la final del Open de Australia vimos cumplirse a rajatabla todos los pronósticos y a Carlos Alcaraz conquistar su primer Open de Australia. Después de que Jannik Sinner cayera en su encuentro del viernes, el jugador español partía como claro favorito ante Novak Djokovic. Los dieciséis años de diferencia entre el uno y el otro, así como el nivel tenístico actual del serbio, que, lógicamente, está alejado del que exhibió en los años que ejerció su dominio en el tenis mundial, así lo hacían prever.
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