
La ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado este domingo en su quinta semana con un futuro cada vez más incierto y un nuevo frente, el de los hutíes de Yemen, que este sábado anunciaron su entrada efectiva en el conflicto. Ante el creciente temor a una guerra regional más extensa, Washington continúa desplegando más tropas y barcos a la región con 3.500 marinos adicionales, mientras que el Pentágono ya se está preparando para "semanas" de operaciones terrestres en Irán.
Según han detallado funcionarios estadounidenses al diario The Washington Post, dicha incursión por tierra "no llegaría a ser una invasión a gran escala", sino que consistiría en "incursiones conjuntas" de las fuerzas especiales y tropas de infantería.
Mientras tanto, los constantes bombardeos sobre la capital iraní, Teherán, no han cesado. En respuesta a estos ataques, algunos dirigidos contra sus instituciones educativas como la Universidad de Ciencia y Tecnología, la Guardia Revolucionaria iraní ha señalado este domingo a las universidades israelíes y estadounidenses en Oriente Medio como objetivos militares. Asimismo, ha advertido a "todos los trabajadores, profesores y estudiantes de las universidades estadounidenses en la región y residentes a su alrededor" de mantenerse a una distancia de un kilómetro de las instituciones.

