Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Santo Domingo. – Lejos de las playas y balnearios, en sectores populares del Distrito Nacional el Sábado Santo se vive de otra manera: en familia, con piscinas improvisadas, tradiciones culinarias y actividades deportivas que reúnen a niños y adultos en las calles.
Durante un recorrido realizado por Periódco El Día en sectores como el 27 de Febrero, Capotillo y Las Cañitas, se pudo constatar cómo muchos residentes han optado por quedarse en la ciudad, apostando por la tranquilidad y la convivencia familiar.
Piscinas en las calles y habichuelas con dulce
En el sector 27 de Febrero, doña Ñoña se levantó desde temprano para encender su bomba de agua y llenar una pequeña piscina frente a su casa. Su objetivo es claro disfrutar del asueto junto a sus hijos sin tener que salir del barrio.

“Estamos aquí llevando la piscinita… tú sabes que en Semana Santa uno evita salir por los accidentes y todas las cosas, y aquí la pasamos bien en familia”, expresó entre risas.
A su alrededor, otras familias replican la escena, niños jugando, adultos conversando y el aroma de las tradicionales habichuelas con dulce invadiendo el ambiente.
“Claro que sí, aquí se hace su habichuela con dulce, su pancito… y después uno se da su bañito en la piscina”, agregó, mostrando cómo la tradición se mantiene viva incluso en medio de la cotidianidad del barrio.

“Hay que estar tranquilo”
Para muchos, la decisión de no salir de la ciudad responde a razones de seguridad y reflexión. Así lo explica Emmanuel de la Rosa, quien también optó por compartir con su familia en casa.
“Muy bien, gracias a Dios, tranquilo. Aquí hacemos nuestras habichuelas con dulce y compartimos con la familia”, comentó.
Al preguntarle por qué no viajó durante el asueto, fue directo: “Es que hay mucho loco en la calle, hay que estar tranquilo. Este tiempo es para reflexionar, no hay que salir obligado”.
En su hogar, una pequeña piscina y la compañía de los niños han sido suficientes para disfrutar del día. “Uno está aquí con los muchachos jugando, tranquilo, eso es lo importante”, añadió.
El deporte en los barrios
Mientras en algunos sectores predominan las reuniones familiares, en otros el deporte se ha convertido en el principal protagonista del Sábado Santo.
En Las Cañitas, el viceministro de Deportes, Franklin de la Mota, encabezó una jornada de actividades recreativas que ha reunido a cientos de niños y jóvenes.
“Esperamos que la juventud pueda disfrutar sanamente, hacer deporte y compartir en comunidad”, expresó.
Las calles se transformaron en canchas improvisadas donde se practican voleibol, baloncesto, fútbol y juegos tradicionales como la soga y el pañuelo.
“Estamos viendo entre 400 y 500 niños cada día participando. Esto es una fiesta deportiva en la comunidad”, destacó De la Mota.
El ambiente, según explicó, busca ofrecer alternativas sanas durante el asueto, especialmente para quienes no salen de la ciudad.
Capotillo apuesta por la recreación
En Capotillo, iniciativas similares han permitido que niños y adolescentes encuentren espacios de entretenimiento seguros. Jaime Cruz explicó que las actividades incluyen desde juegos recreativos hasta disciplinas como el ajedrez.
“Estamos aquí dándole una ayuda a los niños para que se diviertan en Semana Santa, no solo con deporte, sino también con actividades recreativas”, señaló.

El enfoque, según indicó, es mantener a los jóvenes ocupados en entornos positivos, promoviendo la convivencia y alejándolos de situaciones de riesgo.
Una Semana Santa distinta, pero significativa
Aunque para muchos la Semana Santa es sinónimo de viajes y playas, en estos sectores del Distrito Nacional se vive desde otra perspectiva: más cercana, más comunitaria y, sobre todo, más familiar.
Entre piscinas improvisadas, juegos en las calles y el sabor de las habichuelas con dulce, los residentes demuestran que no es necesario salir de la ciudad para disfrutar del asueto.
En cada rincón visitado, se repite la misma idea: compartir, cuidarse y mantener vivas las tradiciones.
Porque, como dicen en el barrio, lo importante no es el lugar, sino con quién se vive.
La publicación Entre habichuelas con dulce y piscinas: así disfrutan la Semana Santa en el barrio apareció primero en El Día.


