El cielo no cooperó, pero la gente sí. Bajo nubes densas y con lluvias ligeras que aparecían por momentos, decenas de personas —entre locales y turistas— decidieron no renunciar a la tradición y se trasladaron el Jueves Santo a la playa de Boca Chica, un clásico refugio a unos 40 minutos de Santo Domingo, para disfrutar del asueto de Semana Santa.
Boca Chica recibe bañistas en un Jueves Santo marcado por un clima gris
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.Listín (Nac)

