La noche del viernes ha sido movidita en el mundo gaming con un movimiento que, más que un cambio de cromos supone un cambio de paradigma en la división de videojuegos de Microsoft: el fin de la era Spencer y la dimisión de Sarah Bond como presidenta de Xbox. Phil Spencer ha dejado la compañía tras casi 40 años, 12 de los cuales ha estado liderando el área de juegos. La nueva CEO de Microsoft Gaming es Asha Sharma.
Otro perfil de liderazgo. El liderazgo de Spencer era casi evangelista: su era se caracterizó por la reconstrucción de la marca tras el discreto lanzamiento de la Xbox One en 2013, la expansión a través de adquisiciones como la de Activision Blizzard por 69.000 millones de dólares y su apuesta total por Game Pass. Sin embargo, Xbox sigue sin ganar la guerra de las consolas y sus estudios están encadenando cancelaciones y cierres en los últimos tiempos.
La carrera de Sharma es meteórica, pero carece de trayectoria dentro de la industria del videojuego: no es diseñadora ni dev, es una ejecutiva de operaciones y tecnología que viene de liderar equipos de IA empresarial en Microsoft. La nueva Sharma apunta más a la eficiencia operativa, la IA y la omnipresencia de la plataforma.
La hoja de ruta de Asha Sharma con Xbox. Sharma ya ha publicado su primer comunicado donde establece tres ejes:
- Grandes videojuegos. Su mensaje es tranquilizador para fans: habrá franquicias icónicas, apuesta por la creatividad y la innovación y confianza total en Matt Booty.
- El regreso de Xbox. Quiere volver a poner la consola en el. centro, algo que con Spencer se había difuminado. Eso sí, sin renunciar al PC, móviles y el juego en la nube.
- El futuro del juego y la IA. Sharma promete no inundar su ecosistema con basura sin arte: "Los juegos son y siempre serán arte, creados por humanos y con la tecnología más innovadora que ofrecemos". Sorprende de alguien que viene precisamente de allí. En resumen sería: IA sí, pero con cabeza.
Incógnitas y desafíos. Su primer mensaje es prometedor pero vago y deja muchas cuestiones clave en una zona donde encontrar el equilibrio es complicado. Si Microsoft, que es el mayor actor del sector por capitalización, pone en primera línea a alguien sin ADN gaming, envía una señal de hacia dónde va el negocio que apunta a plataformas, suscripciones, IA generativa, plataformas... la pregunta es si eso es compatible con hacer grandes juegos.
Por otro lado, Sharma menciona que los juegos son "arte hecho por humanos" pero también que la IA "evolucionará e influirá". Habrá que ver cómo es la conciliación. Asimismo, ni ella ni Booty han aclarado qué pasará con los estudios que Microsoft ha cerrado. Finalmente, el modelo de Xbox Everywhere invita a jugar en cualquier dispositivo y tiene más sentido que nunca, así que es indudable preguntarse por el futuro de las consolas como dispositivos.
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