Las tecnológicas luchan entre ellas para hacerse con mayor cuota de mercado en todos los ámbitos, también en el educativo. A lo largo de las últimas décadas, compañías como Apple, Google o Microsoft han tratado de convencer a los centros educativos de que es necesario que los alumnos usen sus productos tecnológicos para, supuestamente, aumentar el aprendizaje.
Los investigadores y la UNESCO coinciden: tras décadas y miles de millones en Chromebooks e iPads para colegios, los estudios no han encontrado mejora en los resultados académicos ni en las tasas de graduación
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.HuffPost ES
