
Apple presentó por sorpresa, junto con otra buena tanda de dispositivos, el nuevo iPad Air con chip M4. El que quizás es el modelo más equilibrado de Apple recibe uno de los chips más potentes y mejora aquí y allá alguna que otra de sus características, pero mantiene intacta la experiencia respecto a la generación anterior, o en realidad, de toda la gama iPad. El iPad es uno de esos dispositivos de Apple que tiene un encaje complicado en el público masivo. O bien te resulta un dispositivo de enorme utilidad, o acaba terminando como una extensión del iPhone con una pantalla más grande para consumir y crear cierto contenido.
No por sus limitaciones de hardware, puesto que este iPad Air M4 es más potente que muchos otros, sino por las posibilidades de su software, que, pese a las increíbles mejoras que ha implementado Apple en los últimos años, sigue mostrando ciertas limitaciones.

Dicho esto, la llegada del iPad Air M4 vuelve a resignificar una gama que estaba en tierra de nadie. La generación anterior, con el chip M3, aunque era una máquina potentísima, se había quedado algo rezagada respecto a potencia bruta de los Pro con el M5, y aunque sí que era un salto de gigante respecto al iPad de base, los saltos de precio en la gama hacían del Air, pese a ser un equipo formidable, una compra algo más complicada de justificar cuando, en la experiencia de uso, incluso con apps potentes, el equipo base de poco más de 300 euros con A16 ya ofrecía potencia suficiente para la mayoría, aun contando con sus carencias y las omisiones obvias que Apple había reservado para la gama alta y media.


El iPad Air M4 vuelve a ser, como la generación anterior, un producto similar en experiencia, pero con uno de los chips de Apple más potentes del momento, fuera de la gama M5 que de momento está reservada para la gama Pro, tanto en Mac como en iPad. No obstante, en esta ocasión sí que es una compra más atractiva. Apple ha mantenido en línea sus precios, por lo que, en un mercado creciente en precios, la alternativa de Air es quizás la más atractiva de la gama. Un equipo muy potente por poco más de 600 euros como prueba de futuro es una inversión muy interesante independientemente del tipo de consumidor, bien creador de contenido, bien consumidor de contenido.

Para los primeros en M4, ya ha demostrado ser uno de los chips más impresionantes del mercado, que unido al recién presentado Apple Creator Studio hace de este iPad uno de los productos más interesantes en conjunción hardware + software. Chip potente y aplicaciones profesionales por un precio tremendamente ajustado. Y para los segundos, aquellos que solo buscan consumir contenido, el iPad sigue siendo el dispositivo más estilizado, portable y ligero que llevar a todas partes.

Si bien, como decíamos al principio, esta actualización del iPad Air M4 es una evolución en potencia respecto a la generación anterior, algunas de sus características empiezan a estar descompensadas respecto a lo que guarda en su interior. Su pantalla, pese a ser mucho más que la mayoría de alternativas del mercado, ya está pidiendo a gritos el salto a OLED, y es quizás la mayor pega que le saco a este equipo.
La única pega del iPad Air M4 es... su pantalla (y con matices)
Aquí, aún con miedo a repetirme, estamos ante una situación parecida a la dupla del MacBook Air y MacBook Pro, pero en este caso es algo más grave, puesto que, si bien en el Air podemos conformarnos con una pantalla menos atractiva que la de su contraparte Pro, en el caso del iPad, siendo no solo la totalidad del equipo, también su forma de interacción y consumo, se hace complicado buscar una excusa por la que Apple mantenga la misma pantalla que el ya lejano iPad Air de 5.ª generación de 2022: misma resolución, misma densidad, idéntico sistema de laminación y cuya única novedad que hemos visto en estos últimos años es el sistema de puntero flotante de Apple.
Creo que cuatro años son suficientes como para mejorar una pantalla, al menos en términos de brillo y resolución, sin caer en la excusa de cambios significativos en el precio o en la escalera de funcionalidades y características clásica de Apple en su gama Pro para justificar los saltos entre dispositivos de la misma familia.

Y no estamos hablando de meter un mini-LED en la gama media o una tasa de refresco brutal, pero sí de una mejor resolución a una pantalla que ya se le nota el paso del tiempo y salta a la vista que está muy por detrás del resto de características de este iPad M4.
Y siendo totalmente justos, es la única pega que le puedo sacar a un equipo que ha ido evolucionando enormemente con las diferentes generaciones en muchos aspectos, pero que ha olvidado otros igual de importantes. Porque sí, hay muchos aspectos en los que el iPad Air M4 es mejor que los anteriores: Wi-Fi 7, Bluetooth 6… pero en otros muchos es virtualmente el mismo dispositivo que la generación anterior y que la anterior a esa: 12 MP Central Stage, mismo sistema de Touch ID (que sigue funcionando de forma fantástica), Smart Connector para accesorios, compatibilidad con Pencil Pro… y en realidad idéntica autonomía que te puede ofrecer cualquier otro iPad, sea el base, sea el Pro: 10 horas teóricas de navegación que en nuestra experiencia cumple de sobra y son suficientes para cualquier jornada de trabajo/vuelo largo. Eso sí, nada de carga rápida. Tampoco esta vez.

Dicho esto, creo que el iPad Air M4 es una excelente compra en términos de calidad-precio. Sigue sin haber un equipo con esta calidad de construcción y esta potencia por un precio tan ajustado, ni dentro ni fuera de Apple. E independientemente del tipo de usuario que sea, su chip M4 y su increíble portabilidad hacen de este iPad una compra segura.
¿Merece la pena el iPad Air M4? Sí, pero...

La experiencia de uso sigue siendo fantástica, y eso también creo que es su mayor problema: es complicado justificar el cambio de tu iPad a este si ya tienes un modelo relativamente moderno, y cuando digo moderno, digo 4 años vista atrás. Lo que ofrece y supone para el usuario medio sigue siendo excepcionalmente bueno, pero virtualmente idéntico, por lo que debes ser tú el que decida si su potencia extra encaja con tus necesidades de uso.
Para los que no tengan un iPad y quieran hacerse con uno, es una oportunidad fantástica. Pocas veces hemos visto un equipo tan potente y tan bien construido a un precio tan ajustado. Y en este aspecto, es el equipo más recomendable que hay ahora mismo en el mercado. Y te durará años. Por eso no tienes que preocuparte.
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