Desde hace décadas, vemos más el mundo a través de las pantallas que desde nuestra propia mirada. Pero la Generación Z se ha negado a esto y ha buscado otros lugares para desconectar de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Es el caso de Armance. Tiene 18 años, y en declaraciones al dirario Le Monde, cuenta que su lugar son los puzzles: "Me encanta perderme en los patrones, me permite alejarme de la actualidad".
Fanny, antropóloga: "En un mundo incierto y fragmentado, el puzzle escenifica un desorden temporal destinado a resolverse, y para los jóvenes es literalmente tranquilizador"
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.HuffPost ES

