El multimillonario fundador de Uniqlo, Tadashi Yanai, tiene una cifra en mente para EE UU: tres billones de yenes. Pasado a euros son unos 16.340 millones en ventas anuales, aproximadamente 10 veces lo que la empresa matriz de Uniqlo, Fast Retailing, genera actualmente en Norteamérica, y lo suficiente para situar al minorista japonés entre las marcas más importantes del mayor mercado textil del mundo. Para un hombre que ha pasado cuatro décadas construyendo un imperio textil a base de disciplina, repetición y tecnología, es un objetivo audaz.
Seguir leyendo
