
La inteligencia artificial acaba de cruzar una línea simbólica —y técnica— clave: ayudar a decidir por dónde se mueve un robot a 225 millones de kilómetros de la Tierra. En diciembre de 2025, la NASA probó por primera vez rutas marcianas planificadas por IA. El experimento fue pequeño. El mensaje, enorme.



