
Hoy vivimos pegados a una pantalla. Nos despertamos revisando el teléfono y muchas veces lo último que vemos antes de dormir también es una pantalla. Mensajes, correos, redes sociales, noticias… todo al mismo tiempo, todo el día.
Y aunque muchos no lo quieran admitir, esto nos está pasando factura.
En consulta lo veo cada vez más, especialmente en jóvenes y profesionales: personas mentalmente agotadas. No porque trabajen más que antes, sino porque su mente nunca descansa. Siempre hay algo más que mirar, algo más que responder, algo más que revisar.
Eso tiene un nombre: agotamiento digital.
Se manifiesta como ansiedad, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas para dormir. Muchos pacientes dicen lo mismo: “No tengo nada pendiente, pero no logro relajarme.” Y no es casualidad. Pasamos horas y horas recibiendo información sin parar.
A esto se suma otro problema del mundo digital: la comparación constante. En redes sociales todo el mundo parece más feliz, más exitoso, más productivo. Aunque sepamos que muchas veces es una ilusión, igual nos afecta.
La solución no es abandonar la tecnología, pero sí aprender a poner límites. Tener momentos del día sin pantallas, mover el cuerpo, salir al aire libre y permitir que la mente descanse.
Porque aprender a desconectarnos un poco… puede ser exactamente lo que nuestra salud mental necesita.
Por el Dr. Dinapoles Galván
La entrada Atrapados en la pantalla: El agotamiento digital y su impacto en nuestra salud mental se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana).

