
La Justicia de Mendoza abrió una investigación sobre un presunto esquema de estafas que habría quitado cerca de 540 mil dólares de los ahorros de decenas de personas.
Bajo la promesa de rendimientos mensuales en dólares que seducían a cualquiera, un grupo inversor captó capitales que, según las denuncias, nunca regresaron a las manos de sus dueños.
El fiscal de Delitos Económicos, Hernán Ríos este viernes imputó por "estafas genéricas" a los tres principales responsables de la firma: el abogado Iván Yoma, el empresario Pablo Falco y su socio Rodrigo López Casado.
El engaño, que se habría gestado a través de la empresa Construtec, ofrecía a los inversores un interés del 2,5 % mensual en moneda extranjera.
La operatoria parecía sólida sobre el papel: los clientes firmaban contratos y el dinero se destinaba supuestamente a créditos prendarios, compraventa de vehículos y desarrollos inmobiliarios.
Todo fue bien durante el primer año, una táctica habitual en estos esquemas para generar confianza, hasta que a principios de 2025 los pagos se cortaron y empezaron las excusas que hoy terminan en tribunales.
Entre los damnificados aparece un nombre que sacudió el ambiente deportivo: el maratonista Ignacio Erario.
El ganador de los 21k de Buenos Aires y subcampeón sudamericano de maratón relató el calvario que vive tras haber confiado 28 mil dólares a la financiera.
Erario, que esperaba su primer hijo, decidió invertir los ahorros de diez años de esfuerzo y competencias con el sueño de construir su propia casa, una meta que hoy parece esfumarse entre expedientes judiciales y promesas incumplidas.



