
El Gobierno ucraniano ha anunciado este domingo que este domingo por la noche se ha producido en Leópolis (en el oeste del país) un atentado terrorista en el que ha muerto una agente de policía y 25 personas han resultado heridas. Las primeras sospechas apuntan a una posible autoría rusa. De confirmarse, sería el primer ataque terrorista en suelo ucraniano desde que comenzó la guerra hace cuatro años.
"25 personas han sido heridas y una persona ha muerto. Mis condolencias a la familia y seres queridos", ha escrito el presidente Volodímir Zelenski en un mensaje en X, donde ha agregado que el ministro del Interior, Ihor Klimenko, le ha notificado la detención de un sospechoso. Según algunas fuentes, se trataría de una mujer de nacionalidad ucraniana.
"Se han proporcionado todos los recursos necesarios para la investigación", ha subrayado Zelenski, que no ha apuntado todavía a ninguna hipótesis sobre la autoría del presunto ataque. Pese a ello, según la agencia Ukrinform los Servicios de Seguridad de Ucrania (SBU) han informado de que se está examinando la posible implicación de los servicios secretos rusos.
También el alcalde de Leópolis, Andrí Sadovi, ha apuntado a esta posibilidad en declaraciones en el lugar de los hechos, a apenas 120 metros de la céntrica Ópera de Leópolis. "Lo tratamos como un acto de terrorismo. No hay duda de que fue coordinado desde el Estado agresor", ha dicho, en alusión a Rusia y recordando que esta misma noche el enemigo también ha lanzado misiles y drones contra otras ciudades, como Kiev o Sumi.
"Primero, llegó una patrulla de policía. Hubo una explosión y después siguió otra explosión más. Una chica, Viktoria, murió", ha dicho, resumiendo los hechos que han provocado la muerte de la agente, de 23 años. Además de ella, otras 25 personas han resultado heridas, de las que aproximadamente 20 han tenido que ser hospitalizadas, algunas de ellas con pronóstico muy grave en cuidados intensivos, según ha precisado el propio regidor.
Según se han podido reconstruir los hechos, lo ocurrido se inició tras una llamada que alertó a la policía para que acudiera al lugar donde se encontraban los explosivos, bajo una premisa falsa. Estos artefactos, sin embargo, acabaron detonando cuando llegaron los coches patrulla.

