Llegar a fin de mes se convirtió en una tarea compleja para gran parte de los argentinos. Más de la mitad de los hogares no logra cubrir sus gastos esenciales hasta el día 20 y casi seis de cada diez se endeudaron en los últimos seis meses para cumplir con los compromisos cotidianos. Dentro de ese grupo, hay otro dato preocupante: nueve de cada diez familias ya tienen dificultades para pagar el crédito.
Esos son los resultados de un relevamiento privado al que accedió Crónica. El informe señaló que el endeudamiento familiar se consolida como una respuesta frente al deterioro de los ingresos. Y lejos de estar asociado a decisiones de inversión, se orienta a cubrir necesidades básicas en la mayoría de los casos.
"Cuando el ingreso no alcanza, el crédito completa lo que falta. Y cuando el crédito se acumula, comienzan las dificultades para pagarlo. Esta secuencia, que se repite de manera extendida, explica por qué el nivel de problemas de repago es tan elevado. No responde a un shock puntual, sino al uso sistemático del endeudamiento como sustituto del ingreso corriente", analizó el estudio de la consultora Zentrix.
Su director, Claudio Montiel, dijo haber quedado impactado con que el 56,4% de los hogares no llega al día 20 del mes y que nueve de cada diez tienen algún tipo de dificultad para pagar el crédito o el préstamo al que recurrieron.
"Arrancamos el trabajo sabiendo que había morosidad alta. Y a partir de ahí, se disparó la hipótesis de ver el grado de endeudamiento. Esos dos datos fueron los más llamativos", afirmó a Crónica.
"Acá hay algo que suelo marcar: cuando vos preguntás, por ejemplo, de qué color es el cielo y un grupo de la grieta te dice que es verde y el otro responde rojo, ninguno de los dos tiene razón, pero está convencido de su realidad. Ahora, cuando el umbral de las respuestas supera el 75% o el 80%, el consenso es unánime", subrayó a este medio.
Una constante en muchas familias: hacer cuentas para llegar a fin de mes.
Sólo se trata de subsistir
De acuerdo con el relevamiento, los principales usos del crédito tomado por las familias se concentran en gastos cotidianos, pago de tarjetas y cancelación de otras deudas.
"El financiamiento no se orienta a generar ingresos futuros, sino a cubrir necesidades presentes. En términos sociales, implica que los hogares no sólo enfrentan restricciones en el presente, sino que, además, trasladan esas tensiones hacia adelante, comprometiendo ingresos futuros para resolver consumos actuales", evaluó Montiel. Y destacó: "La deuda pasó a convertirse en un mecanismo de subsistencia".
Los datos describen, en conjunto, un mecanismo de ajuste a nivel de los hogares que se articula en cuatro etapas: caída del poder adquisitivo, dificultad para sostener el consumo mensual, recurso al endeudamiento para cubrir esa brecha y creciente incapacidad para cumplir con esas obligaciones. Así, el crédito reemplaza parcialmente al ingreso como fuente de equilibrio.
Gran parte del uso del crédito tomado por las familias se destina a la compra de alimentos.
Habla la calle: "No hay plata"
Durante una recorrida realizada esta semana por Crónica HD en Constitución, la mayoría de los entrevistados reconoció haberse endeudado para cubrir gastos esenciales o tener allegados que debieron tomar la misma decisión. "Algunos conocidos usan la tarjeta de crédito para comprar alimentos, algo que no pasaba antes. Cuesta mucho llegar a fin de mes", aseguró Fabricio, dueño de un puesto de tortillas en la calle. "Veo toda clase de gente y distintas clases de necesidades. Todos se quejan", sumó.
Montiel comparó este momento con las tensiones de ingresos sufridas por los gobiernos anteriores. "Le pasó a Cristina Kirchner con la devaluación de Kicillof en 2014, a Macri con la crisis de Turquía y todo lo que derivó en el FMI en 2018, y a Alberto Fernández con la guerra de Ucrania y la sequía en 2022. En el tercer año de las últimas administraciones siempre hubo crisis de ingresos de la gente. Y los que no resuelven ese problema terminan por no renovar el mandato", recordó.
El consultor siguió en esa línea: "La crisis del salario viene desde hace tiempo. Y ahora se combinó con una tormenta perfecta. Hay tasas de interés descontroladas, caída de ingresos, cierre de empresas y aumento de los despidos". Y al cabo, resumió: "La realidad es que, en un punto, el discurso del gobierno puede gustar, pero la gente está demandando una solución en sus ingresos. Esto empezó a verse en marzo. La caída de la imagen de Milei no está tan asociada a lo que pasó con Adorni, sino a la microeconomía".

