"Yo creo que un extraño me la llevó, nosotros no tenemos problemas con nadie", aseguró Tania, la mamá de Esmeralda, la nena de dos años de Cosquín, Córdoba, que estuvo desaparecida por casi 24 horas y fue encontrada el ultimo jueves cerca del mediodía en un descampado cerca de su hogar.
La madre de la menor aseguró emocionada en diálogo con la prensa que "está sanita y bien". Y agradeció a todas las personas que se solidarizaron con su familia y ayudaron con la búsqueda.
Después del calvario, Esmeralda ya fue dada de alta y está de vuelta en su casa: "Lo único que tenía era un golpecito en la frente. Es una nena que te dice cositas pero no se le entiende, es una bebé".
Mamá de Esmeralda: "Somos personas de bien"
Tania ya tiene a hija en su casa y analizó qué pudo haber pasado para que desapareciera durante unas 20 horas: "Sinceramente, creo que a mi hija me la llevaron, un extraño. Mi familia y yo somos buena gente, no tenemos problema con nadie ni ajustes de cuentas ni nada. Somos personas de bien; nosotros no conocemos a nadie", aseguró.
"Sólo tengo para decir es agradecerle a todo el mundo, a todos los que me ayudaron a encontrar a mi hija y a los que estuvieron detrás de una pantalla", retieró Tania.
El momento de la aparición de Esmeralda, en brazos de su mamá Tania.
"Ella está bien, sanita y salva; estoy muy feliz. Me encuentro con ella llorando de la emoción, abrazándola y no queriendo soltarla. Me siento contenta y feliz", dijo Tania.
Esmeralda Pereyra López, era buscada por la policía desde el miércoles en la localidad cordobesa de Cosquín. Fue hallada sana y salva.
Cómo fue el momento en el que apareció Esmeralda
"‘Jefe, la encontré, la encontré'", recordó el comisario Lucas Brizuela, jefe del Comando de Acción Preventiva (CAP) de La Falda y parte del operativo, sobre el momento en que oficiales le avisaron que estaban con Esmeralda.
Había salido de rastrillaje por el sector donde apareció la nena, entre los árboles.
Esmeralda junto a su mamá Tania.
Lo acompañaron el sargento ayudante Germán Luján, el sargento Claudio Siani, el sargento Franco Cabrera y el agente Lucas Badra, integrantes del Escuadrón Motorizado Enduro de Punilla Norte.
"Nos dividimos y en ese momento el sargento Cabrera la encuentra en un camino. Avisó de inmediato: ‘Jefe, la encontré, la encontré'", recordó Brizuela.
"Ella salió de la maleza de repente al camino cuando escuchó el ruido de las motos. Se quedó quietita, paralizada, pero no lloró", recordó.



