
La jueza Patricia Ibacache, del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, decretó hoy el sobreseimiento definitivo del exsubsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zuñiga, por el polémico contrato firmado entre el Ministerio de Salud (Minsal) y Espacio Riesco durante los primeros días de la pandemia.
Ibacache determinó que los hechos no fueron constitutivos de delito alguno y que la acusación del abogado querellante Carlos Margotta -quien representó a la Comisión Chilena de Derechos Humanos- no tenía motivo plausible, por lo que además lo condenó al pago de costas.
Con esta resolución se cierra una investigación que comenzó el pasado 20 de agosto de 2021 tras la querella de Margotta. Con esto, el caso, que llegó a manos del fiscal Mario Ramírez llegó a su fin.
El defensor de la exautoridad sanitaria, Eugenio Merino, mencionó estar conforme con la resolución del tribunal “no solo porque descartó la existencia de cualquier delito en la contratación y habilitación del centro de eventos Espacio Riesco, sino además porque calificó como implausible la querella presentada por la Comisión Chilena de Derechos Humanos”.
Por su parte, Zúñiga afirmó que “se hizo justicia. Siempre dijimos que el Centro Hospitalario Huechuraba (Espacio Riesco) fue una iniciativa necesaria para enfrentar la enorme ola de pacientes que se generó en la pandemia”.
Asimismo, Zuñiga agregó que “todo lo hicimos conforme a la normativa y en el marco del decreto de alerta sanitaria decretado en la época. Como en este y en todos los casos que generaron una injusta crítica a la gestión que realizamos, el tiempo y los hechos nos han ido dando la razón”.
El polémico contrato
Fue el 17 de marzo de 2020, a dos semanas exactas del anuncio del primer contagiado de Covid-19 en Chile y cuando los casos ascendieron a 201, el ministro de Salud de la época, Jaime Mañalich, junto a Zuñiga anunciaron el arriendo de Espacio Riesco como un hospital de emergencia para los contagiados.
“Hemos confirmado el arriendo de Espacio Riesco, con más de 27 mil metros cuadrados, en donde podemos llegar a instalar hasta tres mil camas adicionales a nuestro sistema”, afirmó en ese momento Zúñiga.
El lugar, finalmente, fue ocupado por casi 700 personas durante cuatro meses antes de cesar de sus funciones como el “Centro Hospitalario Huechuraba” el 7 de agosto de 2020. Sin embargo, ni el tiempo que estuvo funcionando ni las personas que allí pasaron fueron la principal razón de la exposición pública y la polémica que surgió por este recinto.
Días después de ser anunciado su arriendo, la utilización de Espacio Riesco fue duramente cuestionada por los términos del contrato. Aquello derivó en que la Contraloría analizara el convenio suscrito entre el Servicio de Salud Metropolitano Norte (SSMN) y el inmueble, detectando una serie de irregularidades que llevaron a que se suspendiera uno de los dos contratos suscritos entre ambos al existir inconsistencias por los montos de los servicios por los cuales se estaba pagando.
La polémica continuó incluso cuando Espacio Riesco dejó de ser usado como un centro hospitalario. Meses después de aquello, representantes del inmueble acusaron al Minsal de adeudarles más de US$ 4 millones por ocupar el espacio.
Esto último se zanjó cuando, a finales de 2020, el Minsal llegó a un acuerdo con el ex Centro Hospitalario Huechuraba para pagar aproximadamente $2.000 millones.



