En el Litoral argentino existen paisajes que sorprenden incluso a quienes conocen bien la región. Entre extensas llanuras y campos verdes aparece un escenario inesperado que rompe con la geografía habitual.
Este destino natural combina historia geológica, biodiversidad y senderos para explorar uno de los rincones menos conocidos de Corrientes. Una escapada perfecta para quienes buscan naturaleza y tranquilidad lejos de los circuitos turísticos tradicionales.
tres elevaciones rocosas rompen la llanura y conforman un paisaje inesperado en el Litoral argentino.
En medio de la llanura del Litoral aparecen tres cerros que pocos viajeros conocen
La Reserva Natural Paraje Tres Cerros es un área protegida ubicada en la provincia de Corrientes, en el nordeste del país. Este sitio resguarda un ecosistema único en la región y se destaca por la presencia de tres formaciones rocosas que sobresalen de la llanura.
El área se encuentra a unos 350 kilómetros de la ciudad de Corrientes. Para llegar, es necesario tomar la Ruta Nacional 12 hasta la zona de La Cruz, y desde allí continuar por caminos provinciales y rurales que conducen hasta el paraje donde se ubica la reserva.
Este destino natural se encuentra cerca de otros atractivos turísticos de la provincia, como Yapeyú, conocida por ser la cuna del general José de San Martín, y también a una distancia relativamente corta del Parque Nacional Iberá, uno de los grandes santuarios de biodiversidad del país.
La geografía del lugar es uno de sus rasgos más llamativos. En medio de la extensa llanura correntina se elevan tres cerros aislados, que rompen con la típica horizontalidad del paisaje del Litoral.
Estas formaciones rocosas son conocidas como El Nazareno (179 msnm), el Capará (158 msnm) y El Chico (148 msnm) y se encuentran en la localidad de La Cruz.
Estas elevaciones también son llamadas por los pueblos originarios Ybití Mbohapy, una expresión del idioma guaraní que significa "tres cerros".
Estas formaciones constituyen verdaderas islas rocosas conformadas por areniscas cuarzosas del período Jurásico Superior al Cretácico inferior, y durante siglos funcionaron como referencia natural para quienes habitaban o transitaban la región.
Senderos naturales permiten recorrer el entorno y descubrir de cerca estas formaciones geológicas.
La reserva también alberga una gran variedad de flora y fauna. En el área conviven pastizales naturales, vegetación nativa y especies de animales adaptadas al ambiente del nordeste argentino, entre ellas aves, reptiles y pequeños mamíferos.
Uno de los principales atractivos para los visitantes son las caminatas y senderos interpretativos, que permiten recorrer el entorno natural y observar de cerca las formaciones rocosas.
Además, el lugar ofrece distintas actividades al aire libre, como observación de aves, fotografía de paisajes, trekking y recorridos guiados que permiten conocer la historia geológica y cultural del sitio.
El área protegida conserva un ecosistema con especies nativas de flora y fauna del nordeste argentino.
Entre los consejos para visitar el área se recomienda llevar agua, protector solar y calzado cómodo para caminar. También es importante respetar los senderos señalizados y preservar el entorno natural.
Elegir este destino es una excelente opción para quienes buscan descubrir paisajes diferentes en el Litoral argentino, disfrutar de la naturaleza y conocer un sitio poco explorado del país.
Un destino ideal para quienes buscan naturaleza, paisajes distintos y experiencias al aire libre en Corrientes.



