El mercado de pases televisivo no da respiro y la casa más famosa del país podría estar a punto de recibir a una de las máximas figuras del espectáculo. Tras la salida momentánea de Andrea del Boca de "Gran Hermano Generación Dorada" por complicaciones en su estado de salud, la producción de Telefe habría acelerado las charlas para sumar a Graciela Alfano al reality. La noticia generó un impacto inmediato, ya que la incorporación de "Grace" promete patear el tablero y elevar los niveles de tensión entre los participantes que ya llevan semanas de encierro.
Todo comenzó cuando la propia Alfano rompió el silencio en una entrevista con "Intrusos" (América TV), donde se mostró más picante que nunca sobre su posible desembarco en la competencia. Con la seguridad que la caracteriza, la actriz reveló que su representante ya está puliendo los detalles del contrato para ocupar el vacío que dejó la exprotagonista de telenovelas. Esta transición se da en un momento clave del programa, donde la falta de una figura fuerte en el grupo de los consagrados empezaba a sentirse en el clima diario de la convivencia.
Tras la salida de Andrea del Boca, Graciela Alfano negocia su ingreso a "Gran Hermano".
Al ser consultada sobre su cambio de opinión respecto a los formatos de encierro, Graciela Alfano fue fiel a su estilo y citó a Groucho Marx para justificar su nueva postura: "Si no les gustan mis convicciones, tengo otras. Si pagan, voy". Según trascendió, la exjurado del "Bailando" exigió triplicar el sueldo de la persona que más cobra en el certamen, argumentando que su presencia es garantía de contenido y "polvareda". Para la rubia, entrar a la casa no es una cuestión de convivencia, sino de demostrar quién es la verdadera reina del rating.
La parte más explosiva de su declaración llegó cuando analizó el hardware de sus compañeros frente a su propia vigencia mediática. La estrella aseguró que, a pesar de sus 73 años, tiene una "actualización del día de ayer" y que nadie en la casa está preparado para el show que piensa desplegar. Mientras Andrea del Boca se recupera de sus dolencias, la nueva incorporación ya avisó que no entraría a hacer amigos, sino a jugar fuerte y a no dejar a nadie quieto, marcando una diferencia abismal con el perfil más bajo que venía manteniendo la producción.
Actualmente, las negociaciones están en su etapa final y se espera que en las próximas galas se produzca el ingreso triunfal de la ex de Matías Alé. Mientras tanto, el público se mantiene en vilo por ver el choque de egos que se producirá cuando la icónica figura cruce la puerta principal. El escándalo está servido y promete renovar por completo el interés en la "Generación Dorada", demostrando que en la televisión argentina, cuando una estrella se apaga por un momento, siempre hay otra lista para arder con más fuerza que nunca.



