El nombre de Silvina Rosa Drago no era desconocido en la ciudad de Santa Fe. A sus 56 años, su vida representaba el esfuerzo y la excelencia académica, pero su trayectoria fue interrumpida por ocho disparos. El autor del crimen fue su esposo, Héctor Riego, de 63 años, quien tras el ataque se quitó la vida.
Silvina era bioquímica y se desempeñaba como una prestigiosa investigadora del Conicet. Su formación académica era extensa: doctora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el área de la Nutrición, doctora en Ciencias Biológicas, magíster en Ciencias de los Alimentos y bioquímica.
Su labor diaria transcurría en el Instituto de Tecnología de los Alimentos, dependiente de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Allí, se especializaba en el área de ingeniería de alimentos y biotecnología, con un foco muy marcado en la higiene, la alimentación y la nutrición, temas sobre los cuales publicó numerosos artículos y capítulos de libros.
En mayo de 2023, el Concejo Municipal de Santa Fe la había declarado "santafesina destacada", un reconocimiento a su trayectoria y a su constante participación en congresos y reuniones científicas donde dejaba en alto el prestigio de la educación pública.
Riego, también era bioquímico, aunque según relataron los vecinos actualmente no se encontraba trabajando. No estaban al tanto de situaciones de violencia.
Ella tenía dos perras, quienes también fueron atacadas por su agresor. Compartía mucho tiempo con ellas y siempre las sacaba a pasear.
Silvina tenía una rutina diaria, que consistía en visitar a su mamá y caminar con su hermana. El hecho de que la interrumpiera fue lo que alertó a su familia. Su cuñado fue quien la encontró asesinada en su cama.



