
Minutos después de que Universidad Católica haga oficial que no recibirá hinchas de Boca en su estadio para el cruce por la Copa Libertadores por un pedido expreso de la Delegación Presidencial Metropolitana de Chile, la dirigencia Xeneize le exigió a Conmebol que se le den 2000 entradas a su parcialidad, tal como marca el reglamento, y no 450 tickets, como le habían ofrecido en primera instancia.
El gobierno local, que asegura no dar garantías para el normal desenvolvimiento del evento, fue el que insistió en el que el equipo chileno publique un comunicado, que no contó con el apoyo de Conmebol.
Cabe destacar que hace tan solo unos días se había dado a conocer que Catalina San Martín, alcaldesa de Las Condes (la comuna dónde se encuenta el recinto donde se disputará el encuentro), le había solicitado al delegado presidencial, Germán Codina, que solo haya parcialidad local debido a que era un duelo de "alto riesgo".
En relación con el partido por el Grupo D de la Copa CONMEBOL Libertadores entre Universidad Católica y Boca Juniors, programado en el Claro Arena el próximo 7 de abril de 2026, Cruzados informa lo siguiente:En el día de hoy la Delegación Presidencial Metropolitana nos ha... pic.twitter.com/8gK9PptAun
— Universidad Católica (@Cruzados) March 30, 2026Al respecto, Codina aseguró que si bien en este momento no hay condiciones para garantizar la seguridad, están trabajando en poder conseguir soluciones para que los visitantes vuelvan a futuro.
El motivo por el que se consideraba que este cotejo podría ser peligroso es que, de contar con ambas parcialidades, iba a ser el primer contacto entre hinchadas chilenas y argentinas, tras lo sucedido entre Independiente y Universidad de Chile en Avellaneda, por la Copa Sudamericana.
En caso de que la medida de los Cruzados acabe llevándose a cabo, esta particular situación generará que haya reciprocidad en La Bombonera, cuando ambos elencos vuelvan a enfrentarse por la sexta fecha de la Libertadores, el próximo 28 de mayo.



