Se veía venir. El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su renuncia este jueves tras otro fracaso de la selección para clasificarse al Mundial por tercera vez consecutiva, situación que lo dejó como uno de los máximos responsables.
El dirigente deportivo y empresario italiano dejó su cargo luego de una reunión en la sede de la FIGC, según informó la propia federación, tras la derrota del martes de la Azzurra en la final del repechaje mundialista ante Bosnia.


