
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó de manera oficial la orden de expandir la zona de seguridad en el sur del Líbano para fortalecer la defensa ante las operaciones de Hezbollah.
La medida busca alejar el alcance de los misiles antitanque y blindar la frontera ante posibles intentos de avance terrestre por parte de la organización chiita.
Desde el Comando Norte del Ejército, el mandatario afirmó: "He instruido ampliar aún más el cinturón de seguridad existente para frustrar definitivamente la amenaza de una invasión".
Consolidación militar en el río Litani
El avance de las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel se ha intensificado durante las últimas semanas en el territorio ubicado al sur del río Litani.
Esta región es considerada un punto neurálgico para la estrategia de defensa israelí, por lo que el Ejército ya ha solicitado la evacuación total de los residentes libaneses que permanecen en el área.
Como parte de esta maniobra, las unidades militares procedieron a la destrucción de varios puentes estratégicos que cruzan el mencionado río.
Según fuentes oficiales citadas por medios internacionales, esta acción tiene como fin cortar las líneas de comunicación y suministros de Hezbollah.
Sin embargo, la demolición de esta infraestructura civil ha encendido las alarmas en diversos organismos de derechos humanos, quienes advierten que decenas de miles de personas han quedado aisladas y sin acceso a recursos básicos.
Estrategia regional y presión sobre Irán
La ofensiva en territorio libanés no se limita a un objetivo local. Netanyahu vinculó directamente estas operaciones con un plan mayor orientado a socavar la influencia de Irán en la región.
El primer ministro sostuvo que las acciones militares están debilitando la estructura del régimen de Teherán y la de sus aliados estratégicos.
Respecto al alcance de estos ataques, el jefe de Estado israelí aseguró que se está golpeando "con una fuerza tremenda", y añadió que los progresos en el campo de batalla están logrando generar "grietas visibles" en la arquitectura de poder iraní.
Mientras tanto, la situación humanitaria en el sur de Líbano continúa deteriorándose debido al ritmo de destrucción de infraestructura esencial y el desplazamiento masivo de la población.


