
A principios de esta semana, dos figuras muy importantes y fuertes de la radiofonía, Lizy Tagliani y Elizabeth Vernaci, fueron echadas de Radio Pop. En medio de distintas versiones sobre los motivos, la humorista rompió el silencio y compartió un contundente descargo en redes sociales, a lo cual le siguió Vernaci, que tiró palos para todos. Lo que subyace tras la noticia y las declaraciones de ambas figuras es una crisis de medios muy importante, que empieza a dejar marcas visibles en una industria que busca reinventarse.
Según La Pavada de Diario Crónica, el final de la Negra Vernaci en "La Negra Pop" y de Lizy Tagliani con "Arriba bebé", sorprendidas ante la decisión del grupo dueño de la emisora Pop, se debería al tema bajar presupuestos. Se supone que arreglarán con las autoridades sus respectivos contratos. La crisis en los medios es fuerte.
Todo se desencadenó a fines de marzo, cuando en una reunión exprés de no más de cinco minutos, a Elizabeth Vernaci le comunicaron que su ciclo "La Negra Pop" llegaba al final. La noticia cayó como un baldazo, más todavía teniendo contrato vigente.
Pero lejos de quedarse callada, la locutora atendió el teléfono de "Puro Show" y soltó una frase que ya es historia: "Soy la cornuda, porque todos lo sabían. No me dieron explicación y tampoco la pedí". Con ese humor ácido que la caracteriza, dejó en claro que la forma le dolió más que el fondo. Lo mismo pasó con Tagliani, que conducía "Arriba bebé" y también recibió la noticia sin previo aviso.
Las versiones sobre los motivos volaron por todos lados, y una de las teorías más fuertes apuntaba al desembarco de la Negra en el streaming de Olga, donde conduce "Amanece que no es poco". Sin embargo, ella fue tajante: "No, no creo, es una pel... Son especulaciones".
A sus espaldas, Vernaci carga miles de horas al aire y varios ciclos vividos, así que no es la primera vez que la casa se le viene abajo. "Hace muchos años que trabajo de esto y entiendo que las decisiones empresariales se toman con variables que tienen que ver con ellos, no conmigo", reflexionó, aunque no escondió su fastidio por los tiempos: "Lo único que podría decir es ¿por qué me lo avisás en marzo y no en enero si considerás que lo mío ya no va?".
La experiencia le da para saber que esto pasa, pero el golpe siempre duele. Y cuando habló de Carlos Infante, el director de la radio, se le iluminó la cara: "Lo amo, es lo más del mundo, es un caballero. No tengo más que palabras de amor para él". El afecto personal, al parecer, queda por fuera de las decisiones empresariales.
Lo que realmente le parte el alma a la Negra no es su futuro, sino el de los que trabajan con ella. "Lo que más me jode es qué va a pasar con el equipo, somos familia, todas las mañanas compartir, eso me rompe, soy como una mamá gallina con mis pollitos, nos seguiremos viendo en asados", se sinceró. La calidez con la que habla de los suyos contrasta con la frialdad de una desvinculación que, encima, pilló a todos por sorpresa.
En un contexto donde los medios tradicionales ajustan sus estructuras y el streaming gana terreno, el despido de dos figuras de semejante peso enciende las alarmas sobre lo que se viene para la radio abierta. Por ahora, tanto Tagliani como Vernaci esperan la resolución de sus contratos mientras el público se pregunta qué pasará con esos espacios que, de un día para el otro, quedaron vacíos.



