El aviso del pasado domingo enviado por un maquinista a los centros de control de Adif sobre un fallo evidente de vía en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona sirvió para activar una reparación de urgencia esa misma noche. Había saltado una soldadura entre raíles, lo que está siendo de utilidad para la ralentizada investigación del siniestro de Adamuz (Córdoba). Las pesquisas, a cargo de técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), “han tenido que bajar considerablemente de ritmo en los últimos días”, comentan fuentes directamente implicadas, ante lo que se ha decidido analizar la rotura de L’Espluga de Francolí (kilómetro 490), en la provincia de Tarragona, a modo de práctica.
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