
El canciller de Israel, Gideon Sa'ar, expresó este jueves su respaldo a la decisión del Gobierno de Javier Milei de declarar "persona non grata" al diplomático iraní Mohsen Soltani Tehrani y ordenar su salida del país en un plazo de 48 horas.
La medida fue oficializada por la Cancillería a través de un comunicado difundido por el ministro Pablo Quirno y replicado por el presidente Javier Milei. Según se indicó, la resolución se adoptó "de conformidad con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961".
CANCILLERÍA DECLARA PERSONA NON GRATA AL ENCARGADO DE NEGOCIOS DE LA EMBAJADA DE IRÁN EN LA REPÚBLICA ARGENTINA Y DEBE ABANDONAR EL PAÍS EN 48 HORAS%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC%uD83D%uDC47%uD83C%uDFFC https://t.co/mGnBl35spm
— Pablo Quirno (@pabloquirno) April 2, 2026Ese mecanismo legal habilita a los Estados a expulsar a representantes extranjeros sin necesidad de brindar explicaciones formales. La decisión se enmarca en un contexto de creciente tensión diplomática entre Buenos Aires y Teherán.
Los fundamentos de la expulsión
El trasfondo inmediato remite a un comunicado iraní que cuestionó a la Argentina luego de que el país declarara a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista. En ese mensaje, el régimen advirtió sobre una supuesta "responsabilidad internacional" del Estado argentino.
En ese escenario, Sa'ar utilizó sus redes sociales para respaldar la medida: "Celebro la decisión de la Cancillería argentina de declarar persona non grata a Mohsen Soltani Tehrani, encargado de negocios de la Embajada de Irán en Argentina, y de expulsarlo del país".
El funcionario israelí también agradeció a Quirno y destacó la postura del gobierno argentino, al que consideró un referente en la defensa de la libertad y en la lucha contra el terrorismo.
Por su parte, el comunicado oficial argentino fundamentó la expulsión en la "persistente negativa del régimen iraní a cooperar con el sistema judicial argentino en la investigación del atentado contra la AMIA".
Asimismo, el texto señaló el "nombramiento de personas buscadas por la justicia argentina para ocupar altos cargos en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)", además de denunciar el incumplimiento de pedidos internacionales de detención.
La dura respuesta de Teherán
Desde Teherán, la respuesta no se hizo esperar y fue difundida por su Ministerio de Relaciones Exteriores, que rechazó la decisión de manera contundente.
El gobierno iraní condenó "enérgicamente la acción ilegal e injustificada del gobierno argentino" y calificó la medida como "una ofensa imperdonable al pueblo iraní".
Además, el comunicado advirtió que la decisión "genera responsabilidad internacional para el Estado argentino" y atribuyó la iniciativa a la influencia de "Estados Unidos y el régimen sionista ocupante", en referencia a Israel.



