El gobierno de Irán lanzó una fuerte advertencia dirigida a Estados Unidos y aseguró que una eventual incursión terrestre contra su territorio tendría consecuencias devastadoras para las tropas norteamericanas.
Desde el estamento militar iraní afirmaron que cualquier intento de ocupación terminaría con la captura y destrucción de las "fuerzas invasoras".
El mensaje fue difundido por el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbia, organismo encargado de coordinar las operaciones entre el Ejército regular y la Guardia Revolucionaria de Irán.
Según consignó la agencia de noticias Tasnim, el militar advirtió que una ofensiva terrestre terminaría con una derrota "humillante" para Washington.
"La agresión y la ocupación no traerán más que una humillante detención, el desmembramiento y la desaparición de los agresores, y los soldados estadounidenses serán buen alimento para los tiburones del golfo Pérsico", sostuvo el vocero militar en su declaración.
En su mensaje, Zolfagari también apuntó contra el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien acusó de no tener estabilidad y de haber llevado a su país a lo que describió como un "atascadero mortal".
Además, aseguró que Washington estaría actuando en el conflicto influenciado por Israel. El portavoz militar afirmó que las fuerzas iraníes llevan tiempo preparándose ante la posibilidad de una intervención terrestre extranjera y remarcó que responderán con contundencia ante cualquier intento de ocupación del territorio.
Uno de los ataque con misiles de Irán sobre Tel Aviv (Reuters).
Irán atacó Israel y bases de Estados Unidos en Medio Oriente
En paralelo a estas advertencias, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció el lanzamiento de una nueva serie de ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses desplegadas en la región.
De acuerdo con el comunicado oficial, la primera etapa de la ofensiva incluyó ataques contra infraestructura vinculada a operaciones aéreas y de drones, así como depósitos de armamento situados en bases estadounidenses. Entre los blancos mencionados se encuentran Camp Victory, Camp Arifjan y Base Aérea Al Kharj, que habrían sido alcanzadas mediante misiles y vehículos aéreos no tripulados.
Desde Teherán también afirmaron que los ataques impactaron "con precisión los escondites" de Estados Unidos, Israel y grupos kurdos en distintos puntos de la región, incluyendo zonas de Arad, el desierto del Néguev y Tel Aviv, además de Erbil en Irak.
Asimismo, se reportaron acciones contra instalaciones vinculadas a la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin y contra la base aérea de Al-Dhafra Air Base. Las autoridades iraníes señalaron que esta ofensiva forma parte de la denominada Operación Promesa Verdadera 4, una campaña que -según indicaron- se ejecuta en "múltiples etapas" y continuará desarrollándose en distintos frentes de Medio Oriente.


