
La tarde del sábado 28 de marzo, en un inmueble de Barranco, el propietario se acercó a una de las habitaciones con la intención de advertir a sus ocupantes que ya había superado largamente la hora de salida. Como sus llamadas no obtenían respuesta, después de algunas vacilaciones decidió abrir la puerta.
Ante los ojos de Luis Alberto Rivas Villegas (44) se desplegó un cuadro dramático: Gorldt Fabian (38), de nacionalidad alemana según su pasaporte C935X7GMO; y la estadounidense Katherine Early McCollough (36) con pasaporte A22757407, yacían muertos en la cama.
Una mirada ingenua sobre la escena, que mostraba una nota sobre una mesa de noche, podía llegar a reconstruir los hechos como un posible doble suicidio. Es la principal hipótesis aunque no se ha descartado otras líneas de investigación.
La escena en la habitación 105 de la avenida Jr Pérez Roca 148 parecía inspirada en la tragedia del príncipe de Dinamarca, Hamlet, una de las obras magistrales de Shakespeare, aunque esa hipótesis de la muerte de la pareja se asemejaba más a Romeo y Julieta, otra de las obras del dramaturgo inglés más populares.
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Sin embargo, la realidad no siempre se asimila a la ficción. A veces la supera. Los investigadores tenían un cuadro complejo por delante.
“¿No avance más! Hay una emergencia médica. Llame a los servicios de emergencia”, decía la nota escrita a puño y letra sobre un papel de libreta, en español y en inglés.
Los cuerpos yacían tendidos en la cama y la lámpara estaba encendida. A un lado, sobre otra mesa había un vaso y una taza, vacías. Él sostenía un celular con la mano izquierda, tenía puesto un gorro deportivo y un hilo de sangre le discurría por las fosas nasales. Ella lo abrazaba, parecía dormida.
La pareja se había hospedado el jueves 26 y este sábado 28 tenían que haberse retirado.
La escena del crimen fue debidamente protegida y aislada por personal de la comisaría de Chorrillos, pues existían evidencias biológicas o manchas de sangre.
El manuscrito había sido dejado aparentemente por el hombre. Por la noche la policía buscaba cámaras de video vigilancia cerca de la escena del crimen.


