
Graciela Alfano es una de las mujeres más lindas de la Argentina, y cada vez que entra a un lugar, su presencia despierta todo tipo de reacciones: desde piropos hasta fotos robadas... y también celos. Justo eso fue lo que le pasó a Anita Espasandín cuando vio a su novio, Benjamín Vicuña (a punto de estrenar "Secreto en la montaña" en el teatro), demasiado cerca de la diva.
La cosa salió a la luz en Mediodía bien arriba, el programa de Carlos Monti por la TV Pública. Alfano, sin vueltas, contó que en pleno evento social se encontró con el chileno y, como el bardo era total, tuvieron que pegarse bastante para poder charlar. "Estuvimos con Benjamín conversando, es verdad. Estábamos cerca porque, ¿viste? Cuando hay tanto ruido no se escucha nada", arrancó la rubia.
Y ahí, con la honestidad brutal que la caracteriza, sumó un dato picante: "¿Viste que él es acercadero? Se viene, tiene lindo perfumito", soltó entre risas. Hasta ahí, todo risas. Pero el clima cambió cuando apareció la arquitecta. Según la exvedette, no fue una llegada cualquiera: "De pronto apareció ella. Fue como una aparición súbita", describió, como si hablara de una escena de terror.
Lo que vino después fue lo más incómodo. Alfano asegura que Espasandín no disimuló ni un segundo su necesidad de marcar territorio. "Se le colgó. ¿Viste las minas cuando nos colgamos? ‘Es mío', marcando ahí posesión", reveló Graciela, imitando la actitud de la novia de Vicuña. En el ambiente quedó la sensación de que la arquitecta quiso cortar el toque rápido.
Obvio, los periodistas no se quedaron callados y le preguntaron de una: ¿A vos te gusta Benjamín? La respuesta de Alfano fue un misil: "No, ¿por qué?". Pero después, con esa picardía que la hace única, agregó: "No lo había pensado". Esa última frase, cortita y al pie, dejó a todos con la intriga y abrió un montón de especulaciones que ya vuelan por los programas de chimentos.
Más allá del ida y vuelta, lo cierto es que Graciela no pierde vigencia: con 72 años sigue siendo un huracán donde pisa. Y aunque ella niegue cualquier atracción, el episodio deja una enseñanza clara: cuidado con poner a Alfano al lado de tu pareja, porque la cosa puede terminar con una scenita de celos digna de telenovela. ¿Humo o verdad? Eso lo decide el público.



