Un intenso temporal azotó durante la madrugada del domingo a la ciudad bonaerense de Olavarría y dejó a su paso un panorama de graves complicaciones: calles convertidas en verdaderos ríos, viviendas anegadas y familias que sufrieron importantes pérdidas materiales.
Las precipitaciones, que se registraron en un corto lapso pero con gran intensidad, saturaron rápidamente el sistema de desagües pluviales y provocaron el ingreso de agua en numerosas casas. Los barrios más afectados fueron Villa Floresta, Juan Martín de Pueyrredón y Mariano Moreno, donde los vecinos enfrentaron las mayores dificultades.
El fenómeno no se limitó únicamente a Olavarría. El mal tiempo también impactó en distintas localidades del centro y este de la provincia de Buenos Aires. Frente a este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas por tormentas intensas y abundante caída de agua.
De acuerdo con el organismo, distritos como Azul, Bolívar, Rauch y Saladillo también se encontraban bajo riesgo debido a lluvias fuertes y la posible caída de granizo.
Ante la situación crítica generada por las precipitaciones, el municipio dispuso cortes de tránsito en distintos sectores de la ciudad y pidió a la población permanecer en sus hogares. En ese sentido, solicitó expresamente "evitar salir a la vía pública, salvo en casos de estricta necesidad".

Hubo calles anegadas en Olavarría a raíz del fuerte temporal.
Desde la comuna remarcaron además que la circulación de vehículos podía empeorar la situación. Según explicaron, el movimiento en las calles podía "agravar los anegamientos y complicar las tareas de drenaje".
Mientras, el SMN mantuvo vigente para gran parte de la provincia alertas de nivel naranja y amarillo, categorías que advierten sobre la presencia de "fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente".
Durante toda la mañana, vecinos de los barrios más afectados reportaron grandes dificultades para desplazarse por la ciudad, mientras equipos municipales y organismos oficiales siguieron de cerca la evolución de las condiciones climáticas para preservar la seguridad de la comunidad.


