"Estaba medio dormida cuando escuché tres o cuatro tiros", relató Juana, una vecina de Almagro que fue testigo directo de la conmoción que alteró la mañana de este jueves cuando una mujer policía disparó a quienes viajaban con ella en un auto de aplicación.
Según contó la vecina a la prensa los disparos ocurrieron cerca de las 8 y fueron seguidos por gritos desesperados que se sentían cada vez más cerca de su ventana. Al asomarse, la mujer se encontró una joven que corría pidiendo ayuda mientras repetía: "¿Qué hice?".
"Escuché a una mujer que gritaba, no se entendía muy bien, hasta que en un momento dijo ‘¿qué hice?'", recordó.
Juana detalló que la mujer policía llegó a la esquina de la calle Venezuela, donde algunos transeúntes intentaron auxiliarla al verla desencajada. Sin embargo, la agente no buscaba asistencia médica, ya que no presentaba heridas, sino que se encontraba en un estado de crisis total.
"Estaba muy nerviosa, solo decía que llamen a su marido", sostuvo la vecina sobre la oficial de la Policía Federal que acababa de protagonizar un violento episodio dentro de un vehículo de transporte por aplicación.
El hecho se desencadenó en el cruce de la avenida Belgrano y la calle Maza, cuando los vecinos escucharon una ráfaga de tiros proveniente de un auto que circulaba con las puertas abiertas. Según lograron determinar los investigadores, todo comenzó cuando la oficial solicitó un viaje en Liniers a través de una aplicación.
En el auto ya viajaban otros dos hombres bajo la modalidad de "viaje compartido", quienes se dirigían desde la zona de Moreno hacia el centro porteño.
Durante el trayecto, la oficial comenzó a sentirse mal y le solicitó al chofer que detuviera la marcha del vehículo. Ante la supuesta negativa del conductor de frenar, la mujer policía entró en un estado de pánico, creyó que estaba en peligro de robo o secuestro y comenzó a disparar su arma reglamentaria.
La ráfaga alcanzó a todas las personas que compartían el viaje. El chofer, de 50 años, recibió disparos en el pecho y en la espalda, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía con pronóstico reservado. Un pasajero de 33 años también fue impactado en el tórax y permanece internado en el mismo centro de salud.
El otro hombre de 50 años que iba en el vehículo recibió un balazo en una pierna y fue trasladado al Hospital Penna, mientras que una mujer de 30 años, que viajaba en el asiento trasero, sufrió múltiples heridas en el brazo izquierdo, la pierna derecha y el abdomen.
La oficial de la Policía Federal quedó detenida de inmediato tras el arribo de las patrullas porteñas. Aunque resultó físicamente ilesa, fue trasladada para ser evaluada debido al estado de shock y la crisis de nervios.
La Justicia ahora debe establecer si existió algún indicio real de amenaza o si se trató de una reacción desproporcionada y paranoica que terminó en tragedia para cuatro personas ajenas a cualquier delito.



