
Varias fiscalías federales de Estados Unidos investigan si el presidente de Colombia, Gustavo Petro, mantuvo contactos con narcotraficantes o si su campaña presidencial recibió dinero procedente de esas redes . La información fue publicada este viernes por 'The New York Times'. Las pesquisas están en una fase inicial y no está claro aun si acabarán en cargos. En ellas participan fiscales especializados en narcotráfico internacional, junto con agentes de la DEA, la agencia antidroga norteamericana.Reuters añadió después que, según una fuente, Petro no sería por ahora el objetivo principal de esas investigaciones. Una fuente conocedora del caso dijo a ABC que los investigados son nueve supuestos narcotraficantes y que existe además de dos en Nueva York una investigación abierta en Florida.Una de las piezas que aparecen vinculadas a ese contexto es la de Carlos Eduardo Restrepo Osorio, alias 'Caco', condenado en Tampa a once años de prisión por narcotráfico. Restrepo fue propietario de la Sociedad Aérea de Ibagué, Sadi S.A.S., una empresa que transportó a miembros del Pacto Histórico, partido de Petro, durante las campañas legislativa y presidencial de 2022. Su condena se produjo tras una investigación de autoridades colombianas y estadounidenses que lo vinculó con una avioneta cargada con 446 kilos de cocaína incautada en Providencia en 2021.Noticia relacionada general No No Trump insulta a sus socios de la OTAN por no ayudar en Ormuz: «Cobardes, nos acordaremos» Javier AnsorenaSegún una fuente con conocimiento preliminar del caso, una de las sospechas que se analizan es la existencia de una red en la que cocaína salida de Colombia entraba en México, se vendía en Estados Unidos y parte de ese dinero se utilizaba después para comprar oro en el estado Bolívar, en Venezuela. Ese oro sería transportado a Colombia para blanquear fondos e ingresar dinero en el circuito legal. La misma fuente sostiene que existe la sospecha de que parte de ese dinero pudo terminar en campañas políticas , aunque subraya que se trata de una línea preliminar de investigación.La publicación de estas pesquisas llega después de una etapa de tensión entre Washington y Bogotá. Petro, primer presidente de izquierda de Colombia en era moderna, ha pasado buena parte del segundo mandato de Donald Trump en abierta confrontación con la Casa Blanca. Trump lo acusó repetidamente de permitir que Colombia siguiera inundando de cocaína a Estados Unidos . Petro respondió con críticas a la política exterior y militar de Washington y denunció como una forma de violencia las operaciones estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico.El deterioro bilateral fue acumulándose en varios episodios. El año pasado, Petro bloqueó la llegada a su país de vuelos militares estadounidenses con colombianos deportados. Dio marcha atrás después de que Trump amenazara con imponer aranceles a Colombia. Meses después, en septiembre, Washington le revocó el visado durante la Asamblea General de la ONU, después de que el presidente colombiano pidiera en Nueva York a soldados estadounidenses que desobedecieran a Trump en un acto propalestino.En octubre, tras nuevos ataques de EE.UU. contra supuestas rutas marítimas del narcotráfico, Petro acusó al Gobierno estadounidense de cometer «asesinato». Después, el Departamento del Tesoro sancionó a Petro y a miembros de su familia, congelando posibles activos en Estados Unidos y dificultando sus movimientos en el exterior. En diciembre, Trump endureció de nuevo el tono y llegó a decir que Petro debía «vigilar sus espaldas», mientras lo acusaba de llenar el mercado estadounidense de cocaína.Petro ha negado reiteradamente cualquier vínculo con el narcotráfico y ha defendido la actuación de su Gobierno contra los cultivos de coca y los grupos armados dedicados al tráfico.Sospechas de financiación irregularSin embargo, la sospecha sobre financiación irregular no es nueva. En Colombia se investigó a su hijo, Nicolás Petro, por acusaciones de recepción de dinero procedente de narcotraficantes. Según la información citada ahora en Estados Unidos, el hijo del presidente admitió que dinero ilícito entró en la campaña presidencial de 2022, aunque la Justicia colombiana no ha presentado cargos contra Petro padre. Ese antecedente convierte la investigación abierta en Nueva York en un asunto especialmente sensible para el presidente colombiano en el final de su mandato.Hubo, sin embargo, una breve etapa de distensión. Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero por fuerzas estadounidenses, a Trump le preguntaron si el Ejército podría actuar también contra Colombia y respondió: «Me suena estupendo». La frase provocó una fuerte reacción política. Aun así, cuatro días después, el 7 de enero, ambos presidentes hablaron por teléfono por primera vez. La llamada fue facilitada por el embajador colombiano en Washington y por el senador republicano Rand Paul. A principios de febrero, Trump recibió a Petro en la Casa Blanca y, extrañamente, mostraron bastante buena sintonía. "Nos llevamos muy bien", llegó a decir Trump tras su encuentro en el Despacho Oval. 'The New York Times' apunta que el presidente estadounidense podría utilizar la existencia de estas investigaciones como palanca para presionar a Bogotá. Colombia sigue siendo un socio clave para la política antidroga de Estados Unidos, pero también el principal productor mundial de cocaína. Esa doble condición convierte a Petro en un interlocutor útil y al mismo tiempo vulnerable. La investigación abierta en Nueva York, aunque todavía preliminar, añade presión sobre el presidente colombiano cuando se acerca el final de su mandato y cuando ya está en marcha la sucesión política en su país.



