
La Defensoría de la Niñez se pronunció este sábado respecto al asesinato de una directora en un liceo de Calama, Región de Antofagasta, por un estudiante, apuntando a que "constituye una grave vulneración de lderecho a la educación en un entorno seguro".
La situación ocurrida en Calama ha generado conmoción en las autoridades, mientras que el órgano señaló que "evidencia la urgencia de fortalecer las condiciones de protección y bienestar en las comunidades educativas".
La Defensoría afirmó que su equipo regional se trasladó hasta la Delegación Presidencial Provincial de Calama con el objetivo de participar en una reunión con autoridades para monitorear y dar seguimiento al estado de salud de los tres estudiantes que resultaron heridos, y asegurar que se adopten todas las medidas de protección para el resguardo de sus derechos.
"Nos hemos puesto a disposición de la Seremi de Educación, del establecimiento educacional, del Gobierno Regional y de los distintos actores del intersector, para trabajar de manera coordinada y colaborativa en acciones que contribuyan a la prevención de la violencia escolar", afirmaron.
El órgano hizo hincapié en la necesidad de que la respuesta del Estado sea integral, "tanto en el esclarecimiento de los hechos como en la provisión de apoyo psicosocial inmediato y especializado para estudiantes, equipos educativos y familias afectadas".
En ese sentido, aseveró que "es urgente dar celeridad a la publicación de la ley de convivencia escolar y buen trato, aprobada por unanimidad en el Congreso en enero pasado, la que contempla medidas para la formación, promoción, prevención y erradicación de todo tipo de violencia y discriminación en los establecimientos educaciones".
Llamado a revisar y fortalecer los protocolos de convivencia
Asimismo, la ley fortalece el rol de la Superintendencia de Educación en materia de fiscalización y apoyo preventivo, estableciendo la creación del Sistema de Monitoreo de la Convivencia Educativa en la Agencia Calidad de la Educación.
Desde el órgano, apuntaron a que mientras avanza la implementación de ley se debe revisar y fortalecer los protocolos de convivencia.
En esa línea, también planteó que "este desafío no se agota en medidas de control o seguridad física, como los detectores de metales. La violencia en contextos educativos requiere estrategias estructurales centradas en la prevención, la promoción del buen trato y el fortalecimiento del bienestar socioemocional".
"Resulta relevante, por ejemplo, identificar junto a estudiantes los espacios percibidos como inseguros dentro de los establecimientos; promover canales confidenciales para la denuncia y el acompañamiento; y garantizar que estos mecanismos sean efectivos y visibles, evitando así respuestas de autotutela", afirmó.


