Agostina Páez, la abogada argentina acusada de racismo en Brasil, regresó este jueves a Santiago del Estero, luego de permanecer más de dos meses con prisión domiciliaria en Río de Janeiro.
"Estamos más aliviados", expresó su padre, Mariano Páez, mientras que Sebastián Robles, abogado de la joven de 29 años, confirmó: "Por suerte ya estamos en Argentina y hoy en Santiago".
Robles destacó también a la agencia Noticias Argentinas que su clienta se encuentra "más tranquila" tras semanas de incertidumbre en territorio extranjero.
Páez arribó el pasado miércoles al Aeroparque Metropolitano. Desde allí, tomó un vuelo hacia Termas de Río Hondo, donde fue recibida por sus amigas, y luego se trasladó por tierra hasta la capital Santiagueña para regresar con su familia.
Agostina Páez llegó este jueves a Santiago del Estero.
El regreso de la letrada fue posible tras el pago de una fianza de 97.260 reales (unos 18.500 dólares) que la Justicia brasileña aceptó durante una audiencia.
El magistrado interviniente tiene 15 días para dictar condena o absolución. Durante ese período, Páez no deberá regresar a Brasil, lo que le permite permanecer en el país mientras aguarda la resolución.
La acusación de racismo en Brasil
Agostina Páez fue denunciada en enero pasado por realizar gestos racistas contra un mesero al retirarse de un bar en Río de Janeiro. Fue detenida, le colocaron una tobillera electrónica y quedó obligada a permanecer en Brasil hasta definición judicial.
El caso tuvo repercusión en Argentina y Brasil en un contexto de endurecimiento de las leyes antidiscriminación en el país vecino, donde este tipo de conductas son consideradas delitos graves.



