Desde el primer latido y el primer suspiro, cada pequeño gesto y cada decisión alrededor de un bebé puede dejar una huella que dure toda la vida. No se trata solo de cuidar su alimentación o protegerlo de resfriados, sino que hablamos de un momento único, frágil y decisivo. El entorno, la nutrición y el amor que recibe pueden marcar su salud para siempre, sentando las bases de su bienestar físico, emocional y cognitivo durante toda la vida.
Mar Begara, pediatra intensivista: "El ambiente determina el 80% de la salud y los primeros 1.000 días de un bebé son el momento de actuar"
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.HuffPost ES
