
El uso de aromas de humo artificial en alimentos procesados está siendo evaluado por autoridades sanitarias europeas debido a su posible impacto negativo en la salud. Estos aditivos, diseñados para imitar el sabor ahumado, podrían tener efectos genotóxicos, es decir, la capacidad de dañar el ADN y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.
Organismos como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria han puesto el foco en ocho aromas actualmente autorizados en la normativa europea, los cuales llevan más de una década presentes en el mercado. Sin embargo, las investigaciones científicas no han logrado descartar completamente su peligro potencial.
¿Qué preocupa a los expertos?
La principal inquietud radica en la posible genotoxicidad de estos compuestos. Según especialistas, algunas sustancias presentes en el humo artificial pueden interactuar con el material genético a través de procesos como la oxidación o la formación de aductos, lo que podría provocar mutaciones.
El cardiólogo Aurelio Rojas explicó que estos aromas difieren del ahumado tradicional. Mientras este último implica la exposición directa al humo natural, el aroma artificial se obtiene mediante compuestos químicos derivados del humo, sin aportar propiedades conservantes.
“Genotoxicidad significa que estos productos pueden dañar tu material genético”, advirtió el especialista, subrayando que el riesgo va más allá de problemas cardiovasculares o inflamatorios.
¿En qué alimentos se encuentran?
Los aromas de humo artificial están presentes en una amplia variedad de productos industriales, muchos de consumo habitual. Entre ellos se incluyen:
- Snacks y aperitivos (como papas fritas o productos de maíz)
- Embutidos y carnes procesadas
- Salsas (barbacoa, kétchup y aderezos)
- Platos preparados y congelados
- Cubitos de caldo
- Pizzas, hamburguesas y quesos procesados
Además, pueden aparecer en alimentos percibidos como saludables, como hummus, tofu, legumbres en conserva o hamburguesas vegetales, lo que dificulta su identificación por parte del consumidor.
Diferencias entre ahumados naturales y artificiales.
La nutricionista Raquel Frías señala que el uso de humo artificial responde principalmente a razones económicas y de practicidad para la industria alimentaria.
- Ahumado natural: utiliza humo real de leña o carbón, con un proceso más controlable pero sin exento de riesgos.
- Ahumado artificial: emplea compuestos químicos estandarizados que replican el sabor, son más baratos y fáciles de aplicar, pero generan mayor preocupación sanitaria.
Medidas en Europa y recomendaciones
La Unión Europea ha establecido un calendario para la retirada progresiva de estos aromas entre 2024 y 2029, dependiendo del tipo de producto y país. El objetivo es reducir la exposición de la población y facilitar la transición hacia alternativas más seguras.
Mientras tanto, los expertos recomiendan:
- Revisar cuidadosamente las etiquetas de los productos.
- Evitar ingredientes como “aroma de humo” o “humo líquido”
- Priorizar alimentos frescos o mínimamente procesados


