Fervor y pedidos por la seguridad ciudadana
En las inmediaciones del santuario de Las Nazarenas, las colas se extendieron por más de dos cuadras desde el jirón Huancavelica hasta el cruce de la avenida Emancipación con el jirón Chancay, con tiempos de espera de aproximadamente 30 minutos para ingresar al templo.Personas de diversos distritos como Los Olivos y de provincias como Moquegua llegaron para participar en la misa de las seis de la tarde, adquiriendo palmas cuyos precios oscilaban entre los cinco y diez soles, según pudo constatar RPP. La preocupación por la delincuencia y el bienestar nacional fue un tema recurrente entre las plegarias de los asistentes.
"Para toda la familia siempre nos hace falta en estos momentos de tanto riesgo," dijo a RPP una vecina que esperaba recibir la bendición en el centro de Lima."Vengo acá para reflexionar para pedir por la salud de mi familia por el bienestar del país," dijo otro de los fieles que participaba del recorrido tradicional. Incidentes y aglomeraciones en la plaza MayorEl ambiente de tranquilidad se vio brevemente alterado en la plaza Mayor debido a que una vendedora ambulante de picarones tuvo un inconveniente con un balón de gas, lo que provocó una llamarada y ruidos que la multitud confundió inicialmente con disparos.Aunque la situación fue controlada rápidamente sin reportar heridos, la Policía Nacional advirtió sobre las dificultades generadas por la gran afluencia de público en la zona.Debido a la masividad de la convocatoria, los efectivos policiales indicaron que se registraron algunos incidentes como empujones, desmayos y peleas entre los asistentes que buscaban ingresar a la Catedral de Lima, por lo que se recomendó a los vecinos tomar precauciones, especialmente si acuden con niños o adultos mayores.Asimismo, se reportó una fuerte congestión vehicular en arterias principales como las avenidas Tacna y Emancipación, dificultando el tránsito en los alrededores de los templos.







