
Vox aterriza en «la little Miami», el nombre acuñado por la formación al barrio de Salamanca para presentar sus políticas de vivienda e inmigración, como ya ha hecho en el ‘cinturón rojo’ de Madrid. Aunque en Vox señalan que no es nueva su tendencia lepenista es innegable que el tándem Quero-Moñino sí lo es.
Esta pareja emergente de madrileños millennial ha reeditado, en pleno corazón del barrio de Salamanca, el éxito que tuvo, en el barrio obrero de Aluche, su debut por los barrios y municipios más al sur de Madrid, hegemónicamente de izquierdas, pero que los problemas de inseguridad, la okupación y la inmigración son un nuevo caladero de votos para la derecha, y que aspira a capitalizar la formación que lidera Santiago Abascal.
Aluche fue el primer gran mitin en solitario de Moñino donde presentó las políticas de Vox en materia de vivienda e inmigración. El mismo que sirvió a Carlos H. Quero como carta de presentación a nivel nacional, tras su nombramiento como portavoz adjunto en el Congreso, en pleno huracán por la destitución de Javier Ortega Smith.
El marcado discurso lepenista de Quero dirigido a las clases obreras reivindicando la «prioridad nacional» para el acceso a la vivienda, despertó una fuerte polémica entre los sectores más liberales que tacharon al joven de moda como «intervencionista», al criticar que tanto los grandes fondos como las fortunas extranjeras que «pagan a toca teja» estaban bloqueando la oferta, poniendo como ejemplo el barrio de Salamanca.
Este jueves, Quero ha vuelto a reeditar el mensaje a pie de barra en el Corner de Brindis, una sala de conciertos del lujoso barrio madrileño, donde ha reivindicado la propiedad privada, la bajada de impuestos mientras ha criticado «la inmigración masiva».
«No se puede seguir hablando de vivienda sin hablar del problema inmigración», ha señalado. Mientras ha defendido que España es incapaz desde hace años de seguir absorbiendo «más inmigrantes». «Necesitamos que la gente se vaya de España ante el colapso y saturación que vivimos», ha sostenido sin medias tintas ni tapujos.
A la cita han acudido un cien personas. La formación ha encontrado una forma de conectar con la gente visitando directamente los barrios y hablando con los vecinos en un formato más desenfadado.
El ideólogo de este nuevo formato es Aurelio X, la mano derecha de Moñino. Se trata de un joven granadino que viene de la izquierda, compañero de promoción en ISEEP de Quero, y que parece que ha dado con la piedra filosofal para que la formación despegue en la Comunidad de Madrid, tras años estancada con Rocío Monasterio, quien en las últimas elecciones autonómicas perdió 2 escaños y 85.445 votos, siendo la única junto con Andalucía y Galicia, que se le resistió a Vox para entrar en los gobiernos de coalición con el PP.
Según señalan desde el equipo de Moñino, la idea es combinar el coloquio político con las copas afterwork, moderado en esta ocasión por el periodista Unai Cano. Desde la formación buscan fomentar este tipo de encuentros, haciendo que se conviertan en un evento social de «tardeo». Un aura que recuerda a Casa Mata, el proyecto empresarial que emprendió el propio Quero para discutir y disfrutar hablando de política en pleno centro de Madrid.
Con ello, Vox está calentando motores para las próximas elecciones autonómicas y municipales en Madrid, donde todo apunta a que Moñino, portavoz de la Asamblea, será la sucesora de Rocío Monasterio como candidata a la presidencia de Madrid para disputar la mayoría absoluta al PP en 2027.
Pese a ello, desde Vox desmienten los rumores sobre que Quero vaya a ser el próximo candidato a la alcaldía de Madrid, en plena sede vacante de liderazgo en el grupo municipal tras la expulsión de Javier Ortega Smith, quien tampoco había logrado situar a la formación en una posición relevante en el Consistorio ni alcanzar la media de voto nacional, quedándose en minoría y lejos de disputarle la mayoría absoluta de José Luis Almeida, que obtuvo en los últimos comicios.


