
Hace casi seis años de los sucesos de la pandemia en las residencias de Madrid y desde entonces los hijos de los fallecidos han acumulado una derrota tras otra. Por eso, este viernes a las 11.09 María de Álvaro tenía poca fe cuando recibió un SMS alertándole de que tenía una notificación de la Consejería de Hacienda madrileña. Sabía que debía de ser la respuesta a una disputa pendiente por un asunto que le llena de rabia y pena. La Comunidad de Madrid le reclamaba la deuda por los últimos días que su padre vivió en la residencia pública del Ensanche de Vallecas, donde murió el 5 de abril de 2020 sin traslado hospitalario. Ella recurrió, perdió, volvió a recurrir y creía que este era otro portazo. La segunda negativa de la administración, previa a la vía judicial. Estaba equivocada. “¡Hemos ganado!“, gritó en su piso de Vallecas.
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