Durante la primera ola de protestas, el balance oficial del gobierno registra 3.117 fallecidos, mientras que la organización opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 7.015. Las movilizaciones incluyeron la quema de banderas extranjeras y enfrentamientos entre estudiantes, así como con las fuerzas de seguridad y miembros del Basij.
Contexto internacional y presión sobre Irán
El conflicto interno se produce en medio de tensiones internacionales. Tras la represión de enero, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con una intervención militar, aunque luego centró sus advertencias en el programa nuclear iraní. Washington ha reforzado su presencia militar en la región, mientras continúan las negociaciones mediadas por Omán sobre el futuro del programa nuclear, según declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi .
Mientras tanto, las universidades permanecen como epicentro de la movilización social, con estudiantes portando fotografías conmemorativas y banderas, enfrentándose entre sí y con las fuerzas de seguridad. La cobertura internacional sigue siendo limitada, aunque las redes sociales continúan documentando la polarización y los disturbios en Irán .


