“Retroceso” o “retoques superficiales” son dos de las formas en las que se alude al anteproyecto de ley de violencia vicaria machista que maneja el Gobierno en la carta abierta que la Coordinadora Estatal para la erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional quiere hacer llegar a los ministerios de Igualdad, Infancia y Justicia, los tres directamente implicados tanto en esa norma como en la reforma de la Lopivi, la ley de protección a la infancia, que también incluyen en la misiva. El grueso, sin embargo, va dirigido a la primera, de la que por el momento se conoce un primer texto. La Coordinadora, conformada por más de 20 organizaciones tanto de profesionales del ámbito de la violencia de género como de mujeres víctimas, afirma tener una “gran preocupación” ante la propuesta actual.
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