Pyongyang vive su semana política más trascendental, con la celebración del IX Congreso del Partido del Trabajo de Corea. Su Secretario General, Kim Jong Un, ofreció este jueves el discurso inaugural ante cinco mil delegados, como disparo de salida de siete días en que se fijará el rumbo político y económico para los próximos cinco años. La cita ha servido para visualizar el relevo del 60% de la cúpula del partido. En parte por jubilación de la vieja guardia y en parte por el ascenso de los más fieles escuderos de la dinastía comunista.


