España no ha podido subsanar los incumplimientos del plan de recuperación que llevaron a la Comisión a suspender unos 1.100 millones de euros en su último pago. El Gobierno no ha podido sacar adelante en el Congreso la equiparación fiscal del diésel a la gasolina ni la reforma de la función pública que debía compensar debidamente a los funcionarios interinos. Ninguno de los dos compromisos se habían cumplido cuando en julio Bruselas autorizó el quinto pago, que ascendía a más de 24.100 millones. Se abrían entonces sendos plazos de seis meses que vencen este enero sin que haya habido avances.
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